sábado, 23 de noviembre de 2013

ANCHOAS 'CEUTA' Y 'MELILLA', UN PRODUCTO DE CALIDAD EN ARGENTINA


A más de nueve mil kilómetros de Ceuta, en Mar de la Plata (Argentina), el empresario melillense Manuel Nucete rinde su particular homenaje a Ceuta y a su tierra natal. Lo hace comercializando anchoas bajo dos marcas con el nombre de las ciudades autónomas. Ambas fueron registradas hace 35 años y cuentan con un gran prestigio en tierras argentinas, aunque también son exportadas a Brasil.
Manuel Nucete lleva prácticamente toda su vida dedicado al sector conservero. Actualmente cuenta con 74 años, pero pronto aprendió una profesión que -asegura- le sigue apasionando, y que conoció a temprana edad: “Me quedé sin padre a los ocho años. Me crié con mi abuelo materno y con él aprendí el oficio. Años después, la independencia de Marruecos provocó un descenso del contingente militar, y como vendíamos mucho a los cuarteles, lo notamos bastante. Además comenzó a escasear las anchoas, por lo que pasado un tiempo tuve que buscar nuevos horizontes”, recuerda el empresario melillense, quien llegó a Argentina con veintisiete años. Inicialmente se dedicó a una profesión muy distinta a la que había ejercido en su tierra natal, aunque no  tardó mucho en dedicarse a su vocación y emprender una aventura empresarial que aún hoy sigue activa: “Me vine con mis primos hermanos que son productores de aceitunas y que actualmente forman parte de una de las cooperativas más fuertes del país argentino con una elaboración de setenta millones de kilos, pero yo tenía ganas de seguir haciendo lo que siempre había hecho en Melilla. En cuanto pude me vine a la Mar de Plata, que es el puerto pesquero más importante de la República Argentina. Estas costas son riquísimas y nunca faltan las anchoas o bocartes, y así empecé con esta empresa. Sigo haciendo lo que hice toda mi vida. Empecé con diez años; y ya llevo sesenta y cuatro con las anchoas. Es algo que llevo en la sangre”. Fue en el año 1978 cuando fundó Terramare S.R.L., empresa con la que registró las marcas ‘Ceuta’ y ‘Melilla’.  Desde entonces las dos ciudades autónomas dan nombre a un producto de calidad que se comercializa en grandes superficies e incluso en otros países: “Hace ya treinta y cinco años que están en el mercado, en empresas multinacionales como Carrefour, Walmart o Jumbo Retail. Y también exportamos nuestros productos a otros países como Brasil o España, donde vendemos las anchoas de mayor tamaño, que allí escasean”.
Las marcas ‘Ceuta’ y ‘Melilla’, con el paso del tiempo se han consolidado en el mercado y cuentan con un gran prestigio, fruto –afirma Manuel Nucete- del trabajo artesanal que les  caracterizan y distingue del resto de empresas: “La diferencia que tienen nuestros productos comparativamente con  otras marcas, sin ánimo de desprestigiar, es nuestra elaboración. Estos mares de acá son más fríos, por lo que el bocarte está más armado. Tienen más escamas y la piel más gruesa, entonces a la hora de  trabajar el filete de anchoa, no hay que tener escrúpulo y cortarle bastante para que no lleve espinas y que salga un buen jamoncito”. La estrategia comercial que siempre ha seguido el empresario melillense ha sido apostar por la calidad, lo que provoca un aumento en el precio final en detrimento de un mayor volumen de ventas: “La anchoa no es un producto de consumo masivo, por tanto yo prefiero vender menos pero que sea un producto muy bueno.”. El objetivo es llegar a un consumidor que sepa valorar el trabajo artesanal y la calidad de la anchoa: “El que normalmente come bocarte lo hace por placer y no se fija en la diferencia de precios porque sabe que está degustando un gran producto. Y así hemos conseguido que nuestras marcas sean muy valoradas. Hacemos una producción 100% artesanal y limitada”.
En cuanto a los precios, una lata (octavillo) de anchoas ‘Ceuta’ de 60 gramos suele costas 1,20 dólares. Hay frascos de mayor tamaño y la variedad de productos –también distribuidos con el nombre de las dos ciudades autónomas-  es bastante amplia. Al margen de las tradicionales anchoas en salazón, también podemos encontrar filetes de anchoa a la calabresa o con alcaparras y aceite de oliva.
Las etiquetas de las anchoas ‘Melilla’ lucen el escudo de la ciudad autónoma, mientras que en el caso de los frascos de la marca ‘Ceuta’ se aprecia el diseño de una pequeña embarcación sobre el mar, con un cielo celeste sobre el que figura el escudo de la ciudad. No es extraño que Manuel Nucete, por su condición de melillense, registrara una marca con el nombre de su ciudad natal, pero más llamativo es que también lo hiciera con el de Ceuta. La razón es clara: “Son dos ciudades que quiero mucho, de alma y corazón”. Desconoce cuándo será, pero la intención del empresario afincado en Argentina es viajar en un futuro a España. Su idea es visitar ambas ciudades autónomas. Mientras tanto, en Mar de la Plata, Manuel Nucete seguirá poniendo el mismo empeño que viene demostrando desde hace décadas para que las anchoas ‘Ceuta’ y ‘Melilla’ continúen siendo un producto de alta calidad, y a su vez un homenaje a ambas ciudades españolas.  

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