lunes, 28 de octubre de 2019

MERCADO ‘NUESTRA SEÑORA DE ÁFRICA’ (TENERIFE): EN HONOR A UNA CEUTÍ



Aunque su historia nada tiene que ver con Ceuta, el mercado ‘Nuestra Señora de África’, situado en Santa Cruz de Tenerife, tiene relativa vinculación –al menos indirectamente- con nuestra ciudad. No sólo porque lleve el nombre de la patrona, sino porque la denominación fue en honor a una mujer ceutí. También conocido como ‘La Recova’, el edificio comenzó a construirse el 5 de agosto de 1942 en el barrio de las Cuatro Torres. El diseño del proyecto fue redactado por el arquitecto Enrique Marrero Regalado, ya que la intención era construir unas instalaciones modernas que permitieran dar una nueva imagen a la ciudad. Y se logró. Prueba de ello es que el edificio fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de monumento en el año 2004.
El mercado es de estilo arquitectónico neocolonial y cuenta con tres grandes patios: uno central que se asemeja a una plaza de estilo español clásico, y dos laterales (patio poniente y patio naciente). El diseño también consta de un arco de entrada de ocho metros y una torre de estilo mudéjar. Todos los espacios giran en torno a la plaza central y los patios se comunican entre sí por galerías apoyadas en arquerías, en las que se ubican los puestos de venta. A la entrada del mercado se encontraba (actualmente está retirada para ser restaurada) una pequeña talla de la Virgen de África que comparte espacio con una, también reducida, escultura de la Virgen de Candelaria (patrona de Canarias).

Construcción

La construcción del mercado ‘Nuestra Señora de África’ fue promovida por el Mando Económico de Canarias, órgano que según destaca José Manuel Ledesma, cronista oficial de Santa Cruz de Tenerife, “fue creado para potenciar el archipiélago canario”. En ese momento, al frente de la citada institución estaba el capitán general de Canarias, Ricardo Serrador Santés, quien impulsó la construcción del nuevo mercado aportando 1.500.000 pesetas.
“Se establecieron tres turnos de trabajo diarios y el edificio se construyó en apenas un año y medio”, destaca el cronista oficial de Santa Cruz de Tenerife, quien no oculta su admiración por la gestión efectuada por Ricardo Serrador Santés en los casi cinco años que estuvo dirigiendo el Mando Económico de Canarias, ya que “además del mercado, durante su mandato se construyó el Hotel Santa Catalina, se iniciaron las obras de dos aeropuertos o una barriada para pescadores”. Aunque otro de sus proyectos estrella fue la construcción de un puente cercano al mercado ‘Nuestra Señora de África’: “Era una zona aislada porque había un barranco y mandó construir un puente de casi 200 metros de longitud para que se pudiese llegar al mercado”.
Tras la finalización de la obra (24 de noviembre de 1943), el acto de inauguración ‘Nuestra Señora de África’ se celebró el 4 de enero de 1944.


¿Por qué el nombre de la patrona de Ceuta?

Se da la circunstancia que el promotor del mercado, el capitán general de Canarias Ricardo Serrador Santés, no pudo ver finalizado el mercado al fallecer un año antes de su inauguración. Como homenaje a él y su gestión realizada, el capitán general Francisco García Escámez Iniesta,  decidió –cuenta el cronista oficial de Santa Cruz de Tenerife- poner al puente el nombre de Ricardo Serrador y otorgarle el nombre de ‘Nuestra Señora de África’ al mercado, en honor a la onomástica de su esposa. Así se informó oficialmente en su día, y así ha sido la historia que a través de las generaciones se ha transmitido del porqué de su denominación. Aunque el mercado también es conocido como ‘La Recova’, el nombre oficial es el de ‘Nuestra Señora de África’.


¿Quién era la esposa de Ricardo Serrador Santés?

Los medios de la época y diferentes publicaciones en Internet hacen referencia al motivo por el cual se decidió otorgar esta denominación al mercado, pero sin embargo no aportan datos sobre quién era la esposa del capitán general de Canarias. Tras mucho indagar, comprobamos que se trata de África Añino y Ortiz de Saracho. Natural de Ceuta, falleció el 24 de agosto de 1937 en la Embajada inglesa en Valencia.
Coincidiendo con el 75 aniversario de la inauguración, un estudio dirigido por la catedrática en Historia del Arte, María Isabel Navarro y en el que han participado varios especialistas, concluye que el mercado incumple la Ley de Memoria Histórica ya que “es un homenaje a la figura del general Ricardo Serrador Santés, por el nombre de su esposa".


El mercado ‘Nuestra Señora de África’, entre los diez mejores del mundo

El pasado mes de septiembre, el prestigioso diario ‘The Guardian’ elaboraba, dentro de sus especiales Readers’ travel tips, una lista con los diez mejores mercados del mundo. En esa selecta lista se incluía al mercado ‘Nuestra Señora de África’.

lunes, 26 de agosto de 2019

ALFONSO MURUBE: EL ‘DESCONOCIDO’ FUTBOLISTA Y MILITAR QUE DA NOMBRE AL ESTADIO



Aunque da nombre al estadio ceutí desde hace más de 75 años, Alfonso Murube Yáñez- Barnuevo y Miura es una figura desconocida (o al menos poco conocida) para la gran mayoría de la de los ceutíes. Salvo algunos datos aportados por el investigador Francisco Sánchez Montoya, poco más  se conocía del jugador nacido en Utrera (Sevilla).
Precisamente, un historiador de su localidad natal, motivado por la curiosidad, ha indagado sobre el pasado de Alfonso Murube. Por casualidad, supo que había nacido en Utrera, pero sin embargo no era un personaje conocido en la población sevillana; por lo que comenzó a investigar sobre su figura: “Se me despertó la curiosidad –expone Antonio Boje- porque además de historiador soy aficionado al CD Utrera. Hace dos o tres años me llamó la atención el nombre del estadio del Ceuta porque Murube es un apellido destacado, ya que fue una ganadería de toros bravos; y me pregunté si podría ser utrerano”.  Su intuición no le falló, y descubrió que “ciertamente” nació en Utrera en el año 1913.

Trayectoria deportiva

Según el historiador Antonio Boje, Alfonso Murube Yáñez-Barnuevo inició su etapa futbolística en el Utrera Balompié, equipo que afirma “nada tiene que ver con el actual club”. Posteriormente, militó en dos equipos extremeños: Deportivo Extremeño (Badajoz) y Deportivo Balompié Don Benito. En 1928, con tan sólo 15 años, fichó por el Real Valladolid. Fue el año de la fundación del equipo pucelano. Pese a su corta edad -explica Antonio Boje- le hicieron ficha profesional. Tras su paso por el club blanquivioleta, llegó a Ceuta. Primero jugó en el Ceuta Cultura Sport Ceutí, donde permaneció dos temporadas. Ya en 1932 recaló en el Ceuta Sport (club surgido de la fusión del Ceuta FC y el Cultura Sport Ceutí). Allí “jugó cuatro temporadas y la quinta no la llegó a empezar porque estalló la Guerra Civil”, expone el historiador Antonio Boje, quien le define como “un centrocampista de gran técnica, que era muy fino jugando”.

Fuerzas Regulares Indígenas de Ceuta

Como consecuencia del inicio de la Guerra Civil, Alfonso Murube se vio obligado a abandonar el fútbol: “El comienzo de la contienda le pilla en Ceuta y pasó de ser futbolista a militar, ingresando en el bando nacional”. Podría haber pertenecido a la Falange (sección de Ceuta), aunque no hay documentación que lo acredite. Otra hipótesis –tampoco confirmada- es que se viera obligado a combatir por miedo a ser arrestado. Alfonso Murube formó parte de las Fuerzas Regulares Indígenas de Ceuta, llegando a alcanzar la graduación de Teniente. El futbolista utrerano participó de forma activa en el conflicto bélico. Su muerte, el 16 de abril de 1938, se produce en el frente de Aranjuez, aunque otras fuentes le sitúan en el de Guadalajara.


Estadio ‘Alfonso Murube’

Cuatro años después de su muerte, la directiva de la SD Ceuta (anteriormente Ceuta Sport) solicitó al Ayuntamiento que el estadio de fútbol construido en 1933 bajo el nombre de ‘Campo Municipal de Deportes’ (también era conocido como ‘Docker’ por un campamento militar sanitario ubicado en la zona) pasara a denominarse ‘Alfonso Murube’ en honor al futbolista y militar nacido en Utrera. Desde la corporación se accedió a la petición otorgando su nombre a unas instalaciones deportivas que curiosamente habían sido inaugurados bajo el mandato del alcalde socialista David Valverde Soriano, quien fuera fusilado el 20 de enero de 1937 tras un bombardeo por parte de la aviación republicana sobre Ceuta. El 27 de septiembre de 1942 se jugó el primer encuentro oficial bajo la denominación de ‘Alfonso Murube’ coincidiendo con el inicio de la temporada 1942-1943. La SD Ceuta se enfrentó al CD Málaga. Curiosamente el cambio de nombre pasó prácticamente desapercibido para la prensa de la época que no hizo referencia al mismo. Sólo en un artículo en el que se enumeraba a los equipos que conformaban la categoría en la que militaba el equipo ceutí, figuraba el nombre del estadio. 


Para Antonio Boje el hecho de luchar en el bando franquista fue lo que provocó que se propusiera su nombre al Ayuntamiento, por lo que sostiene que “más que por méritos deportivos fue por sus méritos como militar en el lado nacional”.


“Eran principios de los años 40 –añade- y el franquismos se estaba involucrando en todos los aspectos de la sociedad y no podía dejar el fútbol, por lo que tener un estadio con el nombre de un militar franquista, que había fallecido defendiendo la patria y que también fuera futbolista, era una gran oportunidad”, reflexiona el historiador sevillano, quien entiende que “lo lógico es que si hubiesen tenido que elegir el nombre de un futbolista para el estadio, fuese el de un ceutí y no uno de alguien que viniera de fuera y que apenas estuviera jugando cuatro o cinco años en Ceuta”.  
De ser cierta la teoría de Antonio Boje , el historiador no duda en afirmar que se estaría incumpliendo la Ley de la Memoria Histórica (52/2007 de 26 de Diciembre).
En el año 2015, a instancias de Coalición Caballas se debatió en sesión plenaria el cambio de denominación del estadio ceutí. La formación localista reflejaba en su propuesta que “resulta sorprendente que el estadio de fútbol más importante de la ciudad, de titularidad municipal, lleve el nombre (Alfonso Murube) de una persona cuyo único mérito reconocido sea haberse alistado a las fuerzas falangistas para participar activamente en el golpe de estado contra el régimen republicano constitucional, siendo futbolista del equipo local”. Desde Caballas se propuso el nombre de Mohamed Alí Amar ‘Nayim’. La iniciativa parlamentaria fue rechazada (12 votos a favor y 13 en contra) por lo que la propuesta no salió adelante.


Meses después, Caballas insistía en el asunto, registrando una interpelación en la que afirmaba que se estaba incumpliendo la Ley de Memoria Histórica. El Gobierno presentaba un informe técnico en el que se recogía que “Alfonso Murube fue un jugador muy querido en Ceuta”. El presidente de la Ciudad, Juan Vivas respondía a Caballas asegurando que  "no podemos estar constantemente abriendo las tumbas de la Guerra Civil". El jefe del Ejecutivo autonómico afirmaba también que la mayoría de los ceutíes no relacionan el 'Alfonso Murube' con la Guerra Civil, y desmentía que se estuviese infringiendo la Ley de Memoria histórica, argumentando que la citada ley “recoge en su art.15.2. que se excluyen de ella, al tratarse de un recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados”.

Utrera

La figura de Alfonso Murube Yáñez- Barnuevo tampoco es ni conocida ni reconocida en su ciudad natal: “Ni siquiera en los ámbitos futbolísticos”, reconoce Antonio Boje, quien afirma que incluso “la gran mayoría desconoce que el estadio de Ceuta lleva el nombre de un paisano nuestro”.

El nombre de Alfonso Murube, independientemente de si reuniera méritos o no; o de si se le relaciona o no con la época de la dictadura franquista, está vinculado al fútbol de nuestra ciudad por el simple hecho de que el estadio lleva su nombre desde hace casi 80 años.  

miércoles, 22 de mayo de 2019

EL ARTE DE MEZCLAR ESPECIAS

Por su colorido y por la combinación de aromas que desprenden las especias, es uno de los puestos más llamativos del mercado central. A todo ello, hay que unir la experiencia adquirida a lo largo de décadas. De hecho, son ya tres generaciones las que han regentado ‘Especias Musa’, esta pequeña tienda dedicada desde sus inicios a la venta (y tratamiento) de condimentos naturales. Actualmente, Mustafa Ahmed está al frente del negocio. Antes lo estuvieron su bisabuelo y durante muchos años, su padre, Musa Moisés (por él, el nombre del puesto), quien empezó poco después de la conclusión de la Guerra Civil. Primero estuvo ubicado en los bajos del mercado, y después fue trasladado a la primera planta. Allí permanece desde entonces. Musa Moisés ya se jubiló, pero continúa yendo cada día a visitar a su hijo. Desde una silla colocada cerca de la pequeña tienda, sigue la evolución de un negocio al que ha estado dedicado prácticamente toda su vida. Su hijo, Mustafa Ahmed también: “Empecé viniendo al puesto con mi padre cuando tenía 9 años”, cuenta Mustafa, quien presume de que los conocimientos sobre el tratamiento de las especias lo ha ido adquiriendo con el paso del tiempo. Ha sido un aprendizaje heredado de su padre, gracias a que “siempre nos hemos dedicado a este negocio”. Reconoce que “ha habido momentos muy difíciles en los que las ventas bajaban mucho”, pero “hemos aguantado”, expone satisfecho.  
Las características más importantes de las especias deben ser “el sabor, el olor y la textura”, explica Mustafa Ahmed, quien destaca la “excelente y buenísima calidad” de sus productos. Una de las claves puede estar en la forma de moler los granos. Lo hacen de forma artesanal. Como antaño. “Los molemos nosotros, ya que tenemos un método propio de picadura. Hay que hacerlo en pocas cantidades y en frío, para sacarle el mayor provecho”. Un proceso, que asegura Mustafa, influye en el sabor. Pero también, la conservación: “El grano debe estar bien mantenido y cuidado, si no pierde calidad”.
Entre las especies más utilizadas o demandadas están “la pimienta, el comino, el jengibre, el pimentón y la cúrcuma”.

Fórmula secreta

Las especias por sí solas, aportan sabor. Y la mezcla de varias de ellas, mucho más. Ahí es donde es esencial el conocimiento y la experiencia de quien realiza la combinación. Es todo un arte. La medida o el peso exacto de los distintos condimentos crean un conjunto de sabores que se transforman en uno sólo, y que es fundamental para el resultado final del plato. Es cuestión de encontrar el sabor perfecto. 
Un claro ejemplo es la mezcla que se suele utilizar para aliñar los pinchitos morunos. No todas tienen el mismo sabor, e incluso olor. Depende de la forma en la que se haga la combinación. Y no sólo es cuestión de cantidades, sino también de la elección de las especias, porque se suele elaborar de varias maneras. Aunque hay una serie de condimentos que forman la base, cada uno suele aportar su experiencia. En el caso de Mustafa Ahmed, la sigue preparando como “toda la vida”. Los ingredientes básicos son “pimienta, comino, jengibre, cúrcuma, pimentón (uno especial para esta mezcla) y el picante”. La cantidad de este último condimento varía “según el punto que el quiera el cliente”, explica Mustafa que reconoce que añade dos especias más, pero que prefiere no desvelar. Y es que la fórmula es un “secreto”. Por ello, “nunca damos a conocer ni la totalidad de los ingredientes ni la dosificación de cada especia”.  
Esta combinación, popularmente conocida como la de los pinchitos, es -reconoce Mustafa Ahmed- la “más vendida”. Evidentemente, no es la única mezcla que elaboran en ‘Especias Musa’: “Hacemos una que sirve para todo tipo de guisos, pero también algunas específicas para carne, pescado, para platos hindúes o árabes”. Pero, entre todas ellas, hay una que podemos catalogar como la mezcla estrella. Se denomina ‘Ras El Hanout’ (traducido significa lo mejor de la tienda) y para su elaboración se utilizan un total 30 especias. Entre ellas, jengibre, nuez moscada, clavos, anís estrellado, canela o tallos asiáticos; que aportan un sabor agridulce.
Es muy importante la materia prima, y por ello Mustafa Ahmed insiste en la calidad de las especias, cuya procedencia es muy variada: “Las traemos de diferentes partes del mundo. Últimamente están llegando mucho de Brasil, que le está haciendo la competencia a Oriente. De Marruecos, también traemos varias; pero hay otros muchos países como Vietnam, Egipto, La India, China, Paquistán o Turquía que nos ofrecen un muy buen producto”.
Aunque las especias también se utilizan por sus propiedades medicinales, el principal uso es el gastronómico. Y Mustafa Ahmed aporta un consejo muy útil y que repercute en el resultado final del plato: “Las especias hay que echarlas casi siempre cuando se esté cocinando, ya que si se hace después, las cantidades deben ser menores porque si no el sabor es mucho más fuerte”.
Ceutíes, pero también clientes peninsulares e incluso del extranjero acuden al puesto de ‘Especias Musa’ que, especialmente para los foráneos, supone un atractivo más en su visita al mercado central. Allí, Mustafa Ahmed demuestra su experiencia y sabiduría en el sector de las especias. Un mundillo que “hay que amarlo y sentirlo”. Y sus clientes, pueden dar fe de ello.