


zaguirre, quien posteriormente se proclamó tres veces campeón de Liga, obtuvo en dos ocasiones el premio ‘Zamora’ al portero menos batido, y participó en el Mundial de Brasil (1950). En el caso de Quincoces, antes del inicio de la Guerra Civil militaba en el Real Madrid, equipo con el que se había proclamado campeón de Liga en dos ocasiones (las dos primeras Ligas en la historia del club madridista) y campeón de la Copa del Rey. Ya por aquel entonces era de unos de los jugadores más destacados que disputaron el partido en Ceuta. Posteriormente regresó al Real Madrid, y tras su retirada protagonizó una importante carrera como técnico. Dirigió al Zaragoza, Valencia, Atlético de Madrid y Real Madrid. Incluso, aunque tan sólo estuvo dos partidos en el banquillo, llegó a ser seleccionador nacional.

La expedición de la Selección Española tenía previsto llegar a Ceuta el día 4 de febrero, pero no llegó a tiempo para poder embarcar en el buque que partía desde Algeciras rumbo a Ceuta, ya que el autocar que le transportaba desde Sevilla sufrió una avería. Al haber únicamente una salida, el combinado nacional no pudo viajar hasta la tarde del día siguiente, por lo que se vio obligado a pernoctar en la localidad algecireña. La expedición se hospedó en el hotel Anglo-Hispano. Un día después (5 de febrero), la Selección Nacional arribaba al puerto ceutí, donde esperaba un gran número de aficionados. La expedición del equipo Nacional fue recibida por una amplia representación de la Federación Hispano-Marroquí, y diferentes personalidades de la ciudad. Posteriormente se ofreció una copa de vino en la sede de la Federación Hispano-Marroquí. La Selección se alojó en el hotel Majestic, lugar en el que también esperaban numerosos aficionados.
PARTIDO
Como histórico, al menos para el fútbol ceutí, se puede catalogar el encuentro que la Selección Nacional disputaba el 6 de febrero de 1938 en Ceuta frente al combinado Hispano-marroquí. El choque, que comenzaba a las tres y media de la tarde, finalizaba con triunfo español por tres goles a uno. La selección Hispano-marroquí fue reforzada con tres jugadores de la Selección Nacional (Zabala, Germán y Torróntegui).
Diez minutos antes del comienzo del encuentro, saltaban al terreno de juego del ‘Stadium Municipal’ las dos selecciones. En primer lugar lo hacía la Nacional, encabezada por Quincoces, su capitán, y posteriormente el combinado Hispano-marroquí. A continuación sonaron los himnos Jalifiano y de la Falange. En los prolegómenos del partido, se produjo el intercambio de recuerdos. El presidente y el secretario de la Comunidad Musulmana de Ceuta hacían entrega al
capitán de la Selección Nacional una gumía (arma blanca árabe de hoja curva) de acero y funda de plata. Por su parte, el secretario de la Federación Hispano-marroquí entregaba a Quincoces un banderín bordado.
Por parte de la Selección Nacional jugaron: Eizaguirre; Ciriaco (Joaquín), Quincoces ©, Petal, Soladrero, Aranaz; Epi, Vergara, Campanal, Agustín y Vázquez. El seleccionador Hispano-marroquí ponía en liza el siguiente equipo: Chico; Rey ©, Zabala, Fuencubierta, Germán, Méndez; Abad, Ferre, Olano, Torróntegui y Molina. El equipo nacional lució camiseta verde y pantalón azul, mientras que su rival vistió camiseta azulgrana y pantalón azul.
La primera gran ocasión del partido la protagonizó Epi, pero el cancerbero del combinado Hispano-marroquí evitaba el que hubiese sido el primer tanto del partido. Gol que no tardó en llegar, puesto que en el minuto ocho, un cabezazo de Vergara –tras centro de Vázquez- se convertía en el 1-0 para la Selección Nacional, posteriormente dispuso de varias ocasiones para haber aumentado su ventaja. La buena actuación del guardameta Chico evitó un resultado más amplio. Con el 1-0 finalizaba la primera mitad. Ya en el segundo período, la Selección Nacional continuó asediando la portería del equipo Hispano-marroquí. Vázquez y Vergara protagonizaron las ocasiones más claras, pero nuevamente fueron salvadas por el cancerbero Chico que fue ovacionado por el público asistente al ‘Stadium Municipal’. En el minuto veinte de esta segunda parte llegaba el segundo gol de la Selección Española. Tras una serie de rechaces en el área del combinado Hispano-marroquí, Vergara lanzó un potente tiro raso, que llegó a tocar Chico, pero que no pudo evitar que se alojara en su portería. El equipo nacional encarrilaba un partido, que poco después dejaba sentenciado. Vázquez en el minuto 28 anotaba el 3-0. A falta de cinco minutos para el final, la selección Hispano-marroquí lograba el gol del honor. Ferre aprovechaba un centro de Torrontegui para firmar el 3-1 con el que concluía este encuentro amistoso entre dos selecciones que una semana más tarde se volvían a enfrentar en Tetuán. El fuerte viento de vendaval reinante durante todo el encuentro, deslució un choque que fue ofrecido en directo por Radio Ceuta, la antigua E.A.J 46.
Una vez finalizado el partido, los integrantes de la Selección Nacional visitaron el Ayuntamiento, recorriendo las instalaciones del Palacio Municipal acompañados por el alcalde de la ciudad, Fernando López Canti, quien posteriormente ofreció un discurso en el que mostró su agradecimiento por la disputa de este encuentro en Ceuta. A continuación se dirigieron a la zona de Benzú y la ermita de San Antonio.
JUGADORES
s de Ceuta y Melilla, tal y como reflejaba la Gaceta (actual B.O.E.) el 24 de julio de 1918, aunque en el caso de la ciudad hermana el primer vehículo fuera matriculado en el año 1917. Algunas fuentes apuntan que hasta 1926 ambas ciudades compartieron las siglas ME, pero sin embargo en los documentos oficiales de la Dirección General de Tráfico (D.G.T.) en Ceuta y del área de Industria (Ciudad Autónoma) figuran las siglas CE como distintivo provincial de Ceuta. Según un reportaje publicado en www.mundocruze.com, en la zona del Protectorado Español desde el 30 de septiembre de 1929, y hasta la Independencia de Marruecos (1956) se utilizó el distintivo ME (Marruecos Español). Las siglas CE (Ceuta) y ME (Melilla) fueron oficialmente incorporadas el 16 de junio de 1926 en el Reglamento para la circulación de vehículos con motor mecánico. El nuevo sistema de matriculaciones suprimía las siglas de tres letras, teniendo todas un máximo de dos. En la Gaceta publicada el 19 de junio de 1926, ya se incluían las siglas correspondientes a Ceuta y Melilla. La primera matriculación en España se registró el 31 de octubre de 1900 en Palma de Mallorca.
CE-1El primer vehículo oficialmente matriculado en Ceuta, y al que se le asignó la matrícula CE-1, era un turismo de la marca inglesa ‘Moors’, con cuatro asientos y de la clase ‘Torpedo’. Poseía el motor mecánico número 120211. Su propietario era José Arango Arango, ingeniero y destacado empresario de la época. Por aquel entonces, los trámites de matriculación se realizaban en la Comandancia General. El estamento militar remitía la solicitud al Ayuntamiento, a quien correspondía la aprobación definitiva del número de matrícula. Según los datos recogidos en la ficha del primer automóvil, que permanece archivada en la Dirección General de Tráfico (D.G.T.) de Ceuta, José Arango solicitó a la Comandancia General la matriculación de su automóvil el 9 de octubre de 1922. Cinco días después figura en el documento la firma por la cual se aprobaba de manera oficial la matriculación del mismo.
Según refleja en sus páginas el libro ‘La Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Ceuta. Un siglo de historia económica y social de Ceuta (1906-2006’ (autor: José Antonio Alarcón), el propietario del primer vehículo matriculado en Ceuta nació en Asturias en 1882. José Arango llegó a Ceuta en el año 1909 como director de la empresa concesionaria de las obras del puerto de Ceuta, ‘García y Arango’ de Zaragoza. Ingeniero de minas y constructor fue contratista de muchos de los edificios construidos en la década de los años diez y veinte del siglo pasado. Entre otras responsabilidades, fue accionista del ferrocarril Ceuta-Tetuán, presidió el Casino Africano y la Cámara de Comercio.
PRIMERAS MATRÍCULAS
En octubre de 1922, se matricularon en Ceuta un total de 122 automóviles. El Ayuntamiento asignó la matrícula CE-2 a un vehículo de la marca Fiat, clase 18-29, y con siete asientos. El número del motor mecánico era el 4084.
El CE-3 fue un coche de la marca Overlans (clase 16-18), con cinco asientos y motor mecánico número 104660. Por su parte, un vehículo con cuarenta y nueve caballos, y con capacidad para nueve toneladas de carga, portaba la matrícula CE-4. Estos tres automóviles (CE-2, CE-3 y CE-4) fueron registrados en la Comandancia General de Ceuta por José Trujillo Zafra.
El quinto automóvil matriculado en Ceuta fue un Ford (clase camioneta) destinado para carga, y cuyo número del motor mecánico era el 5674015. Fue inscrito por Remigio González Lozano.
En aquel año 1922 se matricularon un total de 122 vehículos. No fue hasta 1932 cuando se superó el millar de matriculaciones (automóviles y motocicletas) en Ceuta.

El sistema de matriculaciones que regía desde 1926 concluía el 6 de octubre de 1971 con la entrada en vigor del Decreto 2046/1971 que incorporaba destacadas novedades en el Código de Circulación. Entre ellas, un nuevo sistema de matriculaciones, ya que en Madrid y Barcelona se estaban agotando los números asignados a las matrículas de seis cifras. A partir del 7 de octubre de 1971, en las placas figuraban: las siglas provinciales, un número de cuatro cifras y una o dos letras. La matrícula CE-11982, perteneciente a un Simca 1200, fue la última concedida en Ceuta con el antiguo sistema.
El 7 de octubre de 1971 se asignó a un Seat 600-E la matrícula CE-0000-A. Desde entonces y hasta el 31 de diciembre de ese año, se matricularon en Ceuta un total de 166 vehículos.
DESAPARECEN LAS MATRICULAS PROVINCIALES
Como ya ocurriera en 1971, el número de matrículas se estaban agotando en Madrid y Barcelona. Se barajaron varias opciones, entre ellas incorporar una tercera letra a las dos finales. Finalmente, el 15 de septiembre de 2000 se aprobó la modificación del Reglamento General de Vehículos. La misma incluía la desaparición de las siglas provinciales. A partir del 18 de septiembre, en las matrículas se reflejarían cuatro dígitos (entre 0000 y 9999) seguido de tres letras. Se utilizan sólo las letras consonantes, a excepción de la CH, la LL –por cuestión de tamaño-, la Ñ y la Q –para evitar confusiones con las letras N y O-. Con este sistema se posibilita la matriculación de ochenta millones de vehículos, y se estima que puede tener una duración de cuarenta años.
En Ceuta, la última matrícula con distintivo provincial, se concedió el 17 de septiembre del año 2000. Fue una motocicleta marca Honda, modelo NX-250 a la que se le asignó la matrícula CE-1131-H. Desde 1971 se matricularon en Ceuta un total de 41.131 vehículos.
VEHÍCULOS MATRICULADOS EN 2011
Según datos aportados por FACONAUTO, en Ceuta se han matriculado (datos hasta el 30 de noviembre) 957 vehículos, lo que supone un descenso del 24,35% con respecto al año pasado, en el que en el mismo período (enero-noviembre) se registraron 1.265 matriculaciones. A nivel nacional también ha disminuido un 18,89%. En 2011 se han matriculado 742.897 vehículos en toda España
En pleno centro de Ceuta, y rodeado de modernas tiendas, se encuentra Ultramarinos Fidel. Una tienda como las de antaño. Prácticamente nada ha cambiado desde que abriera sus puertas en la década de los 50. Entrar en ella supone realizar un viaje en el tiempo.
III FESTIVAL
“La canción no me decía nada” Un año después de haber logrado el primer premio en la segunda edición, Antonio Mendoza volvía a participar en el festival ‘Perla del Mediterráneo’, convirtiéndose nuevamente en el ganador. Lo hizo con la canción titulada ‘Canto a la vida’, un tema que “en su día no me decía absolutamente nada”, reconoce el artista ceutí, quien asegura que “nunca la llevé en mi repertorio y después del festival nunca la canté más”. Pero entonces, ¿por qué esta canción?. Tiene su explicación: “Al igual que los directores de cine escriben un guión y buscan al actor que mejor lo represente, los autores componen sus canciones y deciden quienes pueden adaptarse mejor a ella. En aquel entonces pensaron en mí, y pudo más la ilusión”, explica Antonio Mendoza, que no se había planteado participar en esta tercera edición, pero “me lo comentó mi representante de aquella época, Raúl de Montemar, y me animé”. Pese a todo, Mendoza consideraba que sería “bastante arriesgado, después de haber ganado el año anterior, ir a la siguiente edición pretendiéndolo ganar”, aunque la ilusión por estar presente nuevamente en el festival le llevó a defender ‘Canto a la vida’. Ese ímpetu le permitió lograr un primer premio, que “tampoco me supuso ningún impulso en el mundo de la música”, afirma el artista ceutí, actualmente afincado en Algeciras.


En la segunda semifinal, se interpretaban otras diez canciones, logrando cada una de ellas la siguiente puntuación:
- “Y tan sólo amor” (Defendida por Mera Lasso) (80 puntos).
- “Sólo mi canción” (David Márquez) (74 puntos).
- “Palabras con amor” (Monty) (65 puntos).
- “Para Ceuta me voy” (Antonio Latorre) (49 puntos).
- “Piensa en mí” (June) (69 puntos).
- “Quiero saber” (Patricia Russ) (53 ptos).
- “Quizás algún día” (Alfonso Casajús) (56 puntos).
- “Sigue en mi camino” (Enrique Pastor) (59 puntos)
- “Verano del 76” (Juan José) (80 puntos).
- “Soy tu canción” (Mari Ángela) (54 puntos).
Por tanto, una vez contabilizados los puntos, lograron su clasificación para la gran final, los siguientes temas: “Verano del 76” (80 puntos); “Sólo mi canción” (74 puntos); “Cada día, cada noche” (70 puntos); “Piensa en mí” (69 puntos); “La guerra del amor” (67 puntos); “Palabras con
amor” (65 puntos); “La huella de un hombre” (62 puntos); “No merezco tu perdón” (61 puntos); “Sigue en mi camino” (59 puntos) y “Quizás algún día” (56 puntos).
Al día siguiente, las Murallas Reales acogían la gran final del IV Festival ‘Perla del Mediterráneo’. Antes de la lectura del fallo del jurado, se anunció que la Comisión del certamen había decidido descalificar a la canción titulada “Lola”, defendida por José Fernández ‘Monty’, ya que el citado tema había sido grabado en disco e incumplía, por tanto, las bases del festival. A continuación se procedió a dar a conocer el veredicto del jurado, que otorgaba el primer premio al tema titulado “Verano del 76” interpretado por el cantante Juan José Gil. La canción ganadora, compuesta por el propio autor, y letra de su hermano –Antonio Gil-, sumó un total de 86 puntos.
Seis menos obtuvo la obra “Solo mi canción”, (Rafael Marinell y José Moreno), defendida por David Márquez y que lograba el segundo premio. El tercer puesto fue para el tema “Desesperanza” (77 puntos), interpretado por June. El artista Antonio Latorre recibía el ‘Premio a la cordialidad’, otorgado por la comisión organizadora del festival. Finalizada la entrega de premios, el artista Juan José –visiblemente emocionado- volvía a interpretar el tema ganador de esta cuarta edición. El resto de canciones finalistas obtenía la siguiente puntuación: “Quizás algún día” (53 puntos); “No merezco tu perdón” (57 puntos); “Palabras con amor” (57 puntos); “La huella de un hombre” (62 puntos); “La guerra del amor” (68 puntos); “Sigue en mi camino” (59 puntos) y “Cada día, cada noche” (75 puntos).

Juan José Gil
Treinta y cinco años después de su triunfo en el festival Perla del Mediterráneo’, Juan José Gil, aún no ha olvidado su paso por este certamen: “Los recuerdos que tengo son muy gratos porque para mí fueron unos días inolvidables e imborrables”, afirma el ganador de la cuarta y última edición.
‘Verano del 76’, la canción ganadora fue compuesta por él, y escrita conjuntamente con su hermano, Antonio Gil. A juicio de Juan José, este tema, en cuanto a letra, era diferente porque “todas las canciones de verano hablan de las playas, de personas que se enamoran, pero a mí se me ocurrió hacer una sobre el desamor”, rememora el cantante.
Haber ganado el festival no supuso un impulso en su carrera musical. Al igual que había ocurrido con otras canciones ganadoras en ediciones anteriores, ´’Verano del 76’ tuvo “una repercusión nula”. Juan José entabló conversaciones con productores para que la canción se grabara, pero lamenta que “no contara con el apoyo de ninguna casa discográfica”.
A Juan José Gil le sorprende que tan sólo se celebraran cuatro ediciones porque “en la zona valenciana era muy popular”. “Recuerdo –continúa- que se presentaban muchas canciones a la pre-selección. Conocía a varios artistas o compositores que estaban muy interesados en participar”.
Afincado en Benidorm, hasta hace poco, Juan José Gil estuvo ligado al mundo de la música. Durante años ha estado actuando en diferentes hoteles de la zona. Ya jubilado, aún suele realizar alguna gala los fines de semana. Y ‘Verano del 76’, aquella canción con la se proclamara vencedor de la cuarta edición del festival ‘Perla del Mediterráneo’ hace nada menos que treinta y cinco años, permanece en su repertorio.
Fin
Pese a su aparente éxito y a la repercusión que llegó a tener en la Península, el festival ‘Perla del Mediterráneo’ no se volvió a celebrar, por lo que su historia concluía en 1976, después de tan sólo cuatro ediciones. Oficialmente se desconocen las razones por las cuales el Ayuntamiento decidía no continuar adelante con la organización del festival.

articiparon un total de veinte canciones. El primer premio ascendía a125.000 de las antiguas pesetas. El certamen constaba de dos semifinales en las que se clasificaban cinco de las diez canciones interpretadas en cada una de ellas, y la gran final. Los jardines del Parque de San Amaro, por aquel entonces escenario de los grandes acontecimientos artísticos y culturales de la ciudad, acogieron este primer festival que fue presentado por Ricardo Lacasa y Andrés Domínguez ‘ADE’, locutores de Radio Ceuta y RNE, respectivamente. Antes del comienzo de la primera semifinal, José García Cosío –responsable del área de Festejos- dio la bienvenida a los participantes. Posteriormente se interpretó el himno de Ceuta. Tal y como establecían las bases, los temas debían ser cantados por dos intérpretes diferentes. En la primera semifinal –jueves 20 de julio- el jurado seleccionó las siguientes canciones:
Carlos BernalEl cantautor ceutí tiene el honor de haber sido primer ganador en la historia del festival ‘Perla del Mediterráneo’. Carlos Bernal, que interpretó el tema titulado “Camino del Parque” recuerda q
ue su participación en este certamen fue “casi por casualidad”, ya que inicialmente presentó una canción para tomar parte en el festival como autor, pero su tema no fue seleccionado. A partir de entonces el destino tomó su camino: “El maestro Escrivá, que había realizado algunos arreglos a mi canción, me comentó que un cantautor asturiano que estaba haciendo la mili en Ceuta, Julio Ramos, estaba buscando un cantante para la segunda interpretación”, rememora Carlos Bernal. No pudo ser más acertada su decisión, puesto que para Carlos Bernal supuso “una experiencia muy bonita y un salto al mundo de la canción”. Por aquel entonces el cantautor ceutí tenía diecinueve años, y su actuación en este festival significó “la primera vez que realicé algo serio en un escenario porque hasta entonces había actuado en festivales en el instituto, actuaciones entre amigos, y esto fue un importante impulso”, explica Bernal, quien además de lograr el segundo puesto en la segunda edición del festival, también fue miembro del jurado en las otras dos restantes, por lo que vivió de cerca las cuatro ediciones de un festival que a su juicio significó una “promoción de la ciudad a nivel nacional, porque emisoras de radio y corresponsales de muchos periódicos cubrían la información desde Ceuta”. “Incluso –destaca Carlos Bernal- las revistas musicales más importantes del momento hacían referencia a este festival”. Meses después, Carlos Bernal afirmaba en la prensa local que el compositor de “Camino del Parque” tan sólo le había entregado doce mil pesetas, cuando el primer premio había ascendido a 125.000. Tampoco recibió uno de los trofeos de los que hizo entrega la organización.
II FESTIVAL
Después del relativo éxito alcanzado un año antes, en julio de 1973 se celebraba la segunda edición del festival Perla del Mediterráneo. Los jardines del Parque de San Amaro volvían a acoger este certamen, por el que el Ayuntamiento de Ceuta parecía apostar bastante fuerte. El popular Pepe Domingo Castaño fue el encargado de presentar esta segunda edición, que además contó con las actuaciones de Lolita Sevilla y los hermanos Calatrava. Como dato anecdótico, subrayar la participación de un jovencísimo, y por aquel entonces, prácticamente desconocido José Vélez. La mecánica con respecto al año anterior prácticamente no había variado, puesto que se interpretaban diez canciones en cada semifinal, clasificándose para la final un total de cinco temas en cada una de ellas. La gran diferencia es que las canciones sólo se interpretaban una vez, y no dos, como se había establecido en las bases de la primera edición. La cuantía del primer premio ascendía a 100.000 pesetas para el autor de la canción, y 25.000 para su intérprete. En esta edición se creó el denominado ‘Premio de la crítica’ al mejor cantante -reconocimiento que elegían los miembros los representantes de los medios de comunicación- y una distinción a la mejor canción que hiciera referencia a Ceuta. Al igual que el año anterior los cantantes contaban con el acompañamiento de la orquesta dirigida por Enrique Pérez Barranco.
En la primera semifinal fueron seleccionadas para la final los siguientes temas:
- “Desesperanza”, interpretada por el grupo ‘Dalí’.
- “Después de tanto caminar”, cantada por César Humberto.
- “El mar es mi camino” defendida por José Vélez.
- “El milagro de vivir”, cantada por Raúl de Montemar.
- “No podré”, interpretada por Ira.
No lograron clasificarse: “Amor sin ti” (Zaro Fleta); “Apasionadamente” (Patricia Russ); “Billy Joe” (Grupo Tiza); “La carta del adiós” (José Luís Torregrosa) y “Marina” (Eduardo).
Un día después tenía lugar la segunda semifinal. La segunda noche del Festival estuvo marcada por la ausencia del cantante Juan Carlos, quien iba a interpretar el tema titulado “Un hombre va”. El fallecimiento de su madre le impidió participar, pero sí lo hizo el tema, que fue cantado por Antonio Mendoza, vocalista del grupo Sensación. La citada canción logró la clasificación para la final. Junto a ella también fueron seleccionados estos otros temas:
- “Nuria”, cantada por Carlos Bernal (vencedor de la primera edición).
- “Por tu amor”, interpretada por Franky.
- “Tú no llorarás” defendida por Amyla.
- “Yo canto”, interpretada por Raúl de Montemar.
- “No podré”, interpretada por Ira.
Se quedaron a las puertas de la final: “Poema de un pescador” (Luisa Linares y Galindo); “Recemos” (Vicente Raga); “Tan sólo un recuerdo” (José María Tejero); “Y pido a Dios” (Fernando Báez) y “Una trompeta lloró” (Luís Aranda).
El 27 de julio, los jardines del parque de San Amaro presentaban un lleno absoluto, con un público deseoso de disfrutar de la gran final del II Festival ‘Perla del Mediterráneo’, en la que el jurado decidía otorgar el primer premio al tema titulado “Un hombre va” interpretado por Antonio Mendoza, quien –tal y como reflejábamos anteriormente- había sustituido al artista Juan Carlos. Como meritorio se puede calificar este primer premio, puesto que el cantante ceutí apenas había dispuesto de veinticuatro horas para preparar su interpretación en la semifinal.
El segundo premio recayó en la canción “Nuria”, defendida por Carlos Bernal, vencedor de la primera edición, y que de este modo volvía a inscribir su nombre en el cuadro de honor del festival. El tercer puesto fue para el tema “Desesperanza”, defendido por el grupo ‘Dalí’. El artista canario José Vélez recibía el ‘Premio de la crítica’, mientras que el tema titulado “Poema de un pescador”, defendido por Luisa Linares era elegida como la mejor canción en la que se hacía referencia a Ceuta. Como dato anecdótico, señalar que en plena final se produjo un corte en el suministro eléctrico, lo que motivó su suspensión durante aproximadamente una hora. Transcurrido este tiempo, se reanudó con normalidad. En el jurado figuraban representantes de diferentes medios de comunicación peninsulares (Diario ‘Alcázar’, Diario ‘Pueblo’, Radio Popular de Valladolid y Diario ABC). Antes de la conclusión de la final el alcalde de Ceuta, Alfonso Sotelo Azorín, impuso la caballa de oro a los representantes de los diferentes medios de comunicación peninsulares que habían formado parte del jurado.
Antonio Mendoza
Pese a su inesperada e improvisada participación en este festival, Antonio Mendoza logró el primer premio con la canción titulada “Un hombre va”. Para un joven de veintitrés años, ilusionado en triunfar en el mundo de la música, suponía una gran oportunidad. Aunque ésta le llegara casi por casualidad: “Debido al fallecimiento de la madre de Juan Carlos –recuerda el artista ceutí-, Enrique Pérez Barranco pensó en mí y me propuso sustituirle en el festival. Lo consulté con mis compañeros del grupo Sensación, y me animaron a que participara”. Todo ello, el mismo día en el que se iniciaba el festival. Apenas disponía de veinticuatro horas para prepararse la canción. Era muy poco tiempo, por lo que al día siguiente, en la segunda semifinal, Antonio Mendoza se vio obligado a improvisar: “No pude prepararme bien la canción, y me tuve que inventar la letra porque se me olvidó”. Para Antonio Mendoza la canción ganadora tenía “una magia especial” porque “parecía que estaba escrita para mí”, explica el artista ceutí, quien considera que este tema ha “marcado el tiempo, el ritmo y el compás de mi vida”. Su triunfo en esta segunda edición del festival ‘Perla del Mediterráneo’, profesionalmente, “no me aportó mucho, ni significó un impulso en mi carrera musical”. “Permitió –continúa Antonio Mendoza- que yo me creyera artista, pero el disco que se grabó después, y que incluía esta canción, sólo se distribuyó en Ceuta”. 