lunes, 22 de mayo de 2017

ZIDANE 'RECUPERÓ' LA ISLA DEL PEREJIL


¿Qué tienen que ver Zinedine Zidane y la Isla Perejil? A priori, nada. Y en realidad es así, pero el nombre del actual entrenador del Real Madrid fue uno de los protagonistas en la denominada Operación Romeo Sierra puesta en práctica para recuperar el islote de Perejil. Pronto se cumplirán quince años de aquel conflicto bilateral entre España y Marruecos.

Ocupación

El 11 de julio de 2002, una patrullera de la Guardia Civil que realizaba labores rutinarias de vigilancia en aguas próximas a la isla del Perejil, observó como un pequeño grupo de gendarmes marroquíes habían accedido al islote y colocado dos banderas del país vecino. Desde Rabat se justificó esta acción relacionando con su estrategia de "lucha contra la inmigración clandestina y el terrorismo". De este modo se iniciaba un conflicto diplomático entre hispano-marroquí en el que  la OTAN consideró el asunto puramente bilateral y la Comisión Europea expresó su "gran preocupación". Tras una intensa negociación entre ambos países, seis días después, un comando de Operaciones Especiales de Tierra compuesto por 25 efectivos –apoyados por la Armada y otros tres helicópteros Bolkov- se desplazaban en tres helicópteros Cougar hasta la isla e interceptaban a un total de seis oficiales marroquíes que permanecían en el islote. Tras su detención, fueron traslados hasta Ceuta, entregados a la Guardia Civil y posteriormente devueltos a Marruecos a través de la frontera. A las siete y media de la mañana era izada la bandera española en la isla. Una vez finalizada la operación, 75 legionarios del Tercio Duque de Alba de Ceuta sustituían a los “boinas verdes”, quedando esta unidad destinada de forma permanente en Perejil donde mantuvieron la vigilancia hasta el día 20 de julio, fecha en la que España y Marruecos alcanzan un acuerdo, por el cual, volvía a establecerse el ‘statu quo’ anterior al conflicto.


Romeo Sierra

El, por aquel entonces ministro de Defensa, Federico Trillo explicaba en el Congreso de los Diputados cómo se desarrolló la operación Romero Sierra. Su relato se inició con el ya histórico “Al alba del día 17 de julio y con viento de levante de 35 nudos… ".  Lo que no se dieron a conocer son los detalles de ese dispositivo militar que tuvo como protagonista a Zinedine Zidane o al FC Barcelona. Así lo cuenta Javier Sanz, quien en su blog (www.historiasdelahistoria.com) destaca que en la operación Romeo Sierra se utilizaron nombres claves relacionados con el mundo del fútbol: “El mensaje que llegó a los integrantes de la Operación Romeo Sierra fue: mientras la Infantería de Marina (Hierro) defiende sus espaldas, el comando de Operaciones Especiales de Tierra (Zidane) pasa al ataque y toma Perejil (Bernabéu). El buque de asalto anfibio Castilla (Real Madrid) y la fragata Navarra (Barcelona) mantendrán sus posiciones”, refleja el blog.
Según Javier Sanz, este mensaje se emitió desde el buque de asalto anfibio ‘Castilla’, donde estaba ubicado el puesto de mando avanzado desde el cual se coordinaron las acciones navales, terrestres y aéreas.
La publicación de www.historiasdelahistoria.com  también hace referencia a la utilización de otros nombres en clave. Por ejemplo, Ceuta fue el Camp Nou y Melilla, Mestalla. Otras posiciones estratégicas como Gibraltar también fueron bautizadas con el nombre de estadios de fútbol: el peñón recibió el nombre de un campo mítico como ‘Las Gaunas’ y Málaga fue nombrada como ‘La Rosaleda’.
Javier Sanz, en una entrevista concedida a Radio Ceuta (Cadena SER) ironizaba sobre lo que se podría haber oído aquel 17 de julio de 2001 por los receptores de las diferentes unidades que tomaron parte en la Operación Romeo Sierra: “Mientras Hierro defiende sus espaldas, Zidane pasa al ataque y marca en Bernabéu. Real Madrid y Barcelona mantendrán sus posiciones”.
La utilización de nombres en clave, explica el autor de la publicación, es algo lógico en operaciones militares. ¿Por qué denominaciones relacionadas con el fútbol? Javier Sanz entiende que “sería por si las comunicaciones eran interceptadas por Marruecos, se pensase que eran pescadores hablando de fútbol”.

Pero, ¿realmente se utilizaron estos en la Operación Romeo Sierra? Javier Sanz aseguraba en la Cadena Ser que consiguió la información “a través de una persona que participó en aquella operación”. Incluso afirma que todos estos nombres en clave figuraban en aquella carta náutica del Instituto Hidrográfico de la Marina donde se planificó toda la operación.

sábado, 29 de abril de 2017

sábado, 18 de marzo de 2017

EL LEGADO ARTÍSTICO DEL ESCULTOR CÁNDIDO MATA CAÑAMAQUE (Incluye video)



Su legado artístico está muy presente en la ciudad. Más de lo que puedan imaginar. El escultor Cándido Mata Cañamaque (1883-1972) dejó su sello en numerosos edificios ceutíes, tanto públicos como privados. Fue una de las figuras –en el ámbito artístico- más destacadas en la época de la II República, y posteriormente en la postguerra. Entre sus obras destacan la decoración de la zona noble del Ayuntamiento de Ceuta, la cúpula del edificio Trujillo o la mezquita Muley-El Medhi. Anteriormente, Cándido Mata Cañamaque había adquirido un importante prestigio en la zona del Protectorado Español en Marruecos tras realizar la decoración del popular Teatro Cervantes, en Tánger. 
Cándido Mata Cañamaque nació en Jerez el 16 de agosto de 1883. Cuando apenas tenía once años su familia se trasladó a Sevilla. Fue en la capital hispalense donde, siendo todavía un niño, comenzó a demostrar su destreza en el mundo de la escultura realizando Cristos de barro. Sin ningún tipo de formación, creó sus primeras obras. Un día decidió situarse en una calle muy transitada, y comenzó a darle forma a un bloque de barro hasta crear una talla del Ecce Homo. Una vez finalizada, varias personas se interesaron por adquirir el Cristo. Esta circunstancia le animó a comenzar a vender sus obras. 
El destino le aguardaba a Cándido Mata Cañamaque un hecho que marcó su trayectoria como artista, puesto que un hombre que le había visto trabajar durante Semana Santa le propuso pagarle los estudios en la Escuela de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría (Sevilla). De este modo, veía cumplido un sueño. Cursó la especialidad de Escultura y fue becado para continuar sus estudios en Roma, pero renunció por amor –solía decir que el amor y el arte, aunque parecen cosas relacionadas, son enemigos- y tras casarse, inició su trayectoria profesional como escultor en Sevilla. 


Años después, ya iniciado el Protectorado Español en Marruecos, se afincó en Tánger, ciudad en la que realizó la decoración del Teatro Cervantes. Su obra no pasó desapercibida, y pronto, le encomendaron la decoración (artesonados y balaustradas) de un palacio (propiedad de un ciudadano alemán) ubicado también en Tánger. No había finalizado aún los trabajos, cuando le propusieron que plasmara su arte en el Ayuntamiento de Ceuta, coincidiendo con el pintor Mariano Bertuchi. Cándido Mata Cañamaque adquirió una importante notoriedad en el norte de África. Recibía constantemente ofertas de trabajo tanto en Ceuta como en otras zonas del Protectorado Español. Entre sus trabajos destacan la decoración del Palacio del Jalifa (Tetuán), el salón árabe de la Alta Comisaría (Tetuán) o el monumento a los caídos en la Guerra de África (Tánger), aunque también fue reclamado en otras ciudades más lejanas como Rabat, Casablanca o Larache.
Finalmente en 1928 fija su residencia en Ceuta, adquiriendo un local en la Avenida de África –junto a lo que hoy es el antiguo edificio de la UNED- donde construye una casa-taller. Desde entonces desarrolló una importante y prolífica carrera artística en Ceuta, ciudad en la que falleció el 31 de enero de 1972. 


Legado artístico 

Tal y como lo demuestra la recopilación hecha por su biznieto, Francisco Mata; el legado artístico de Cándido Mata Cañamaque es tan numeroso como rico por el valor histórico y cultural de su obra. Su sello aún está presente en muchos edificios –privados y públicos- de la ciudad y es fácilmente apreciable en lugares tan emblemáticos como el inmueble del antiguo Hotel Majestic, Casa Delgado (Paseo del Revellín), Casa Marañés (calle Serrano Orive) o Edificio Trujillo. 
Cándido Mata también es autor de la decoración interior del Casino Militar, Cinema Apolo o Casa Guil (Recinto). Entre los edificios públicos o institucionales destacan los trabajos realizados en el antiguo Instituto Hispano Marroquí o en el exterior e interior de la zona noble del Ayuntamiento de Ceuta. El salón del Trono o el antiguo despacho del alcalde, llevan el sello del escultor jerezano. 
Encomendado por las autoridades de la época, también efectuó numerosos trabajos en la vía pública. Todavía es factible apreciar y disfrutar de algunos de ellos. Una de las obras más representativas es la tribuna o base donde se asienta la escultura de González Tablas, en el Paseo de las Palmeras. Fue autor de las columnatas del ya desaparecido Cine África, de los jarrones ubicados -aún permanecen- en la entrada de la Iglesia de San Francisco o de las balaustradas del Paseo de La Marina Española, Calle Independencia y Paseo de las Palmeras (antes de su remodelación). 


Aunque el artista se centró en la decoración, también fue autor de varias estatuas. Pese a que vivió diferentes etapas políticas, Cándido Mata contó con la confianza de los distintos Gobiernos de la época. Así lo demuestran algunos de sus trabajos como el busto de Francisco Franco, la alegoría a la República, las placas conmemorativas del Paso del denominado Convoy de la victoria o el conjunto escultórico en homenaje a los militares Fermín Galán y Ángel García Hernández, fusilados con motivo de la sublevación pre-republicana en el año 1930. Según publicó el investigador Francisco Sánchez Montoya en el diario ‘El Faro de Ceuta’, este monumento que fue inaugurado en el año 1932 en los jardines de San Sebastián, fue arrojado al mar por un grupo de falangistas tras el golpe de 1936. 


Biznieto 

Con el paso del tiempo, la figura de Cándido Mata Cañamaque quedó casi en el olvido. Ésta fue una de las razones por las cuales, Francisco Mata, su biznieto comenzó a investigar y recopilar datos, documentos y fotografías sobre los trabajos realizados por su antepasado. “Nadie había hecho nada por darle el homenaje que se merecía para que ocupara el lugar que le corresponde en la historia de Ceuta”, justifica Francisco Mata. 
La ardua labor realizada durante los últimos años le ha permitido, no sólo profundizar en la vida del escultor jerezano, sino también descubrir la grandeza artística de su bisabuelo. Desde entonces se ha convertido en un “apasionado” de su obra. Pero sobre todo, ha cumplido con su objetivo, puesto que consiguió que a nivel institucional se reconociera públicamente la trayectoria artística de Cándido Mata Cañamaque otorgándole la Ciudad Autónoma una plaza con su nombre. Un importante reconocimiento, que sin embargo considera “insuficiente” por lo que significó y aportó su antepasado. Guarda como un tesoro toda la información obtenida. Y no es para menos. Antiguas fotografías en blanco y negro; otras más modernas en las que se aprecian los trabajos elaborados por su bisabuelo, imágenes escaneadas, documentos, etc… Todo ello forma parte de una colección que ha rescatado el legado de Cándido Mata. Fundamental ha sido la ayuda prestada por José Luis Gómez Barceló, cronista oficial de Ceuta. Analizando su obra, Francisco Mata extrae una conclusión: “No perdió el tiempo, y fue, además de un gran artista, un adelantado para su época”. 
Cuando pasa ante un edificio que tiene el sello de su bisabuelo, no duda en mirar hacia arriba para contemplar esos trabajos que perduran en el tiempo. Y reconoce que ha llegado a emocionarse contemplándolos. No nació en Ceuta, pero la figura de Cándido Mata Cañamaque fue –y lo sigue siendo- una de las más representativas en el patrimonio cultural y artístico de la ciudad. Su legado, aún visible y –quizás injustamente poco valorado- así lo demuestra.


viernes, 17 de febrero de 2017

martes, 24 de enero de 2017

FRANCISCO JAVIER SAQUILLO: UN CEUTÍ, ENTRE LOS ABOGADOS ASESINADOS EN LA 'MATANZA DE ATOCHA'


Fue un hecho histórico. Hoy se cumplen cuarenta años de la denominada ‘matanza de Atocha’. Madrid. 24 de enero de 1977. En un despacho situado en el número 55 de la calle Atocha, nueve abogados laboralistas trabajan en defensa de los movimientos vecinales que se estaban gestando durante la Transición. A las diez y media de la noche suena el timbre, y al abrir irrumpen en el despacho tres personas de extrema derecha. Lo primero que hacen es arrancar los cables del teléfono. Tras un largo silencio, disparan a sangre fría a los abogados. El resultado, cinco muertos y cuatro heridos. Entre los fallecidos se encontraba un ceutí: Francisco Javier Sauquillo Pérez del Arco (1947-1977). 
De forma muy resumida, esto es lo que ocurrió hace cuatro décadas en la denominada ‘matanza de Atocha’. Fue la culminación a una semana complicada en la capital, con varios asesinatos y secuestros. Un hecho tan trágico como histórico, y que marcó la Transición. 

Cuatro décadas después, Francisca Sauquillo, hermana del ceutí asesinado en Atocha, no ha podido olvidar lo ocurrido aquel 24 de enero. Abogada laboralista, trabajaba cerca del despacho donde se produjo el tiroteo. Como su hermano, también estaba inmersa en la constitución de las asociaciones vecinales. Actualmente es presidenta del Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad. En la memoria de Francisca Saquillo permanecen muchos recuerdos que el paso del tiempo no han podido borrar: “Era una reunión, en un despacho de la actual alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. En él se defendían asuntos laborales, pero se habían cambiado al 49, y en el número 55 se reunían algunos abogados que no eran de ese despacho para discutir sobre cómo legalizar las asociaciones de vecinos. Fue entonces cuando entraron unos asesinos a matar a cualquiera. Yo creo que iban buscando a gente de Comisiones Obreras, pero les dio igual porque no sabían quienes estaban allí. Eran unos abogados jóvenes que estaban un despacho que ellos consideraron peligroso”.

 Como consecuencia del tiroteo, Francisco Javier Sauquillo resultó herido de gravedad. Antes, logró salvar la vida de Dolores González Ruiz, su esposa, quien también se encontraba en el despacho: “Mi hermano se tiró sobre ella para salvarla; y con la trenca que llevaba consiguió salvar a mi cuñada. A Lola le entró la bala por un lateral del cuello y le salió por el otro, tras sortear las cuerdas vocales. Mi cuñada tuvo una vida muy dependiente de lo que ocurrió aquella noche porque quedó demacrada y tuvo muchos problemas en la garganta. Lo pasó muy mal”.


Como consecuencia de las heridas, Francisco Javier Sauquillo fallecía horas después en el hospital Primero de Octubre (actualmente 12 de Octubre). Su muerte, junto a la de otros cuatro abogados laboralistas generó bastante indignación en la sociedad española. Aquel suceso de Atocha –según coinciden muchas voces- supuso un punto de inflexión en la Transición. Algo con lo que está totalmente de acuerdo Francisca Sauquillo: “Fue una fecha en la que hubo un antes y un después, y eso lo dicen los historiadores. 1977 marcó un antes y un después. Desgraciadamente para mi familia y para la del resto de las víctimas fue muy doloroso, pero hay que reconocer que ellos con su muerte consiguieron que España avanzara en la democracia. De hecho, dos o tres meses después se legalizó el Partido Comunista y aquellos otros partidos que también luchaban por una democracia”.
Para la hermana del abogado ceutí, los asesinos "consiguieron todo lo contrario de lo que pretendían, porque además del dolor personal de muchas familias, lo que consiguieron fue una rapidez en el avance de la sociedad española por la democracia y la libertad”.



La indignación ciudadana quedó patente el día del sepelio. Miles de personas salieron a la calle para mostrar su condena por lo ocurrido, y despedir como héroes a los abogados asesinados. Fue un día, que unido al dolor personal por la pérdida de su hermano, Francisca Saquillo recuerda como “una absoluta muestra de repulsa, y de querer seguir adelante con la democracia. Fue un entierro masivo que nunca antes se había visto en España. Y todo fue gracias al decano del Colegio de Abogados de Madrid, Antonio Pedrerol –ya fallecido- que tuvo muy claro que tanto los abogados que murieron como los que se salvaron merecían un homenaje como luchadores por la libertad y defensores de la democracia”.

Los autores del asesinato fueron detenidos, pero ¿realmente se hizo justicia?. Estaban controlados por el Gobierno y fueron cogidos rápidamente, pero no se llegó a más. El juicio fue relativamente rápido y no se demostró qué trama había detrás y por qué estaban en contra de la libertad y la democracia. Se cogieron a los autores materiales, pero salieron enseguida de la cárcel con permisos; y algunos de ellos fueron detenidos por otros delitos”, responde Francisca Sauquillo, quien no duda que cuarenta años después todavía quedan algunas interrogantes por resolver: “¿Por qué se produjo esa semana tan extraña donde hubo asesinatos y secuestros que nunca se aclararon? ¿Quiénes estaban detrás? Cuando hubo las elecciones del 77 y las municipales de 1979, se intentó que la sociedad avanzara, y ahí quedó todo. Nunca me atreví a leer el sumario del juicio, pero los abogados que llevaron el caso siempre nos dijeron que no se había podido llegar hasta el final. Habría que haber llegado mucho más lejos y conocer los motivos por los cuales se produjo aquel suceso”.


Calle en Ceuta
Aunque Francisco Javier Sauquillo nació en Ceuta, su hermana (cuatro años mayor) lo hizo en Madrid. Francisca Sauquillo pasó parte de su infancia en tierras ceutíes, y reconoce el sentimiento familiar hacia la ciudad: “Yo de pequeña viví en Ceuta porque mi padre era militar. Vivíamos en la calle Ingenieros, 7. Mi hermano nació en Ceuta y toda su pequeña infancia la pasó allí. Es una ciudad que mi familia siempre le ha tenido mucho cariño. Mi padre murió relativamente joven, y el recuerdo que tenemos de nuestra infancia está ligado a Ceuta”.
Hace algunos años, la Ciudad homenajeaba a Francisco Javier Sauquillo otorgándole una calle con su nombre, “lo cual –explica Francisca- agradecí muchísimo porque, qué mejor honor que recordar a una víctima de la lucha por la democracia en el sitio donde nació”. 
La propuesta de rendir homenaje a Francisco Javier Sauquillo partió del Partido Socialista del Pueblo de Ceuta (PSPC) en 2005. Un año después, Unión Demócrata Ceutí (UDCE) defendió en sesión plenaria a pleno la iniciativa del PSPC, la cual fue aceptada por el pleno de la Asamblea. La calle está ubicada en las inmediaciones del pabellón ‘José Ramón López Díaz-Flor’ (paralela a la Avda. Martínez Catena).

Manuela Carmena
La actual alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena era la propietaria del despacho situado en el número 55 de la calle Atocha de Madrid. Su compañero Luis Javier Benavides (una de las víctimas mortales) le pidió un intercambio de despacho para una reunión. Horas antes del atentado, Manuela y Francisco Javier Sauquillo habían coincidido y se despidieron sin prever lo que horas después ocurrió.
“Empezamos a oír sirenas y pensamos que había sucedido algo en la pensión que había debajo del despacho, les llamamos por teléfono y al no cogerlo nos extrañamos. Fuimos a ver qué pasaba y ya en la calle el dueño de un bar nos advirtió 'iros todos, acaban de matar a vuestros compañeros y vienen a por todos vosotros", recuerda Manuela Carmena en una información publicada en www.cadenaser.com
Manuela Carmena considera que con la detención de los asesinos se hizo justicia a medias, ya que coincide con Francisca Sauquillo en que “nunca se llegó a destapar quién ordenó el crimen” e incluso afirma que "en el proceso judicial se cometieron varias irregularidades que llevaron por ejemplo a la huida de uno de los asesinos".


Sobre la trágica historia de aquel 24 de enero de 1977 se han publicado varios libros e incluso fue llevada al cine en el año 1979. El film, titulado '7 días de enero' (dirigida por Juan Antonio Bardem) refleja la semana tan convulsa que se vivió en Madrid hace ya cuarenta años.