viernes, 11 de abril de 2014
martes, 25 de marzo de 2014
EN CEUTA TAMBIÉN NEVÓ
Como históricas se pueden calificar las dos únicas nevadas –al menos que se tenga constancia documental de ello- caídas en Ceuta. A ellas habría que sumar una importante granizada que tiñó la ciudad de blanco a finales de los años 60. Ceuta vivió
un fenómeno atmosférico poco común en la zona. Cronológicamente, la primera nevada se registró el 8 de febrero de 1886 –dato aportado por el Cronista Oficial de Ceuta-. Tres días más tarde, el rotativo ‘El Eco de Ceuta’ informaba en sus páginas sobre la nieve caída sobre los montes ceutíes y zonas próximas: “Si hemos de creer en el adagio Año de nieves año de bienes estamos de enhorabuena. En la mañana del día 8 apareció a nuestra vista un bonito panorama al advertir nevadas las alturas donde se encuentran levantadas en nuestros campos las torres de Francisco de Asís, Isabel II y Renegado, y en mucha mayor escalas monte Negrón y las sierras de Axffa, Ben-Inixala, El Brut, Anghera y Sierra Bullones”, reflejaba en el rotativo.
Granizada
El 4 de febrero de 1967, una importante tormenta cayó sobre Ceuta, dejando algunas calles cubiertas de blanco. No era nieve sino granizo, pero la contundencia con la que
había caído hizo que permaneciera algún tiempo, para disfrute de los niños de la época.
Según recogía en sus páginas el diario ‘El Faro de Ceuta’, a las siete de la mañana “se desató una fuerte tormenta acompañada de gran aparato eléctrico. El fenómeno duró más de una hora siendo abundantes las precipitaciones, dejando cubiertas las calles y azoteas de una gruesa capa de granizo en algunos sitios de gran tamaño”. Durante esos días Ceuta estaba sufriendo las consecuencias de un importante temporal en la zona del
Estrecho que había provocado la suspensión del servicio marítimo, dejando a la ciudad incomunicada. Al día siguiente de la granizada, y después de permanecer interrumpido el tráfico entre los puertos de Ceuta y Algeciras durante dos días, se reanudó el enlace marítimo. Como consecuencia del temporal, numerosos buques se refugiaron en el puerto ceutí. La tromba de agua y granizo ocasionó inundaciones en diferentes lugares, al quedar las alcantarillas y los desagües obstruidos. Los bomberos tuvieron que actuar en diferentes puntos, principalmente en numerosas viviendas que resultaron afectadas.
Nevada
Muchas son las
personas que aún recuerdan la última nevada caída en Ceuta. Se registró hace ya
dos décadas, concretamente el 1 de marzo de 1993. Supuso, sin duda, un gran
acontecimiento en la ciudad. Prueba de ello fue el importante número de personas
que
se desplazaron
hasta el mirador de Isabel II para presenciar cómo caían los copos de nieve. La
zona de ‘García Aldave’ fue punto de encuentro para decenas de ciudadanos que
no querían perderse el espectáculo. Pero no fue el único lugar donde se pudo
apreciar la nevada, ya que también –aunque mínimamente- se observó en el centro
de la ciudad. Pasada las nueve de la noche –tal y como recogía ‘El Faro de
Ceuta’- los primeros copos comenzaron a caer en distintos puntos, pero pronto
comenzó a llover, por lo que se derritieron muy rápido. En la zona de ‘García
Aldave’, debido a su altitud, la nevada fue más intensa, aunque apenas dos
horas después, ya no quedaba rastro de lo que había supuesto un hecho insólito.
Ese mismo día ya se pudo observar como en la zona marroquí, algunas montañas
–entre ellas la ‘mujer muerta’- habían amanecido con un pequeño manto blanco
que fue desapareciendo con el paso del tiempo. Nadie podía presagiar que esa
estampa en las montañas aledañas, que no era desconocida pero sí excepcional,
se iba a poder presenciar horas más tarde en Ceuta. Como consecuencia de la ola
de frío polar que azotaba a la península aquellos días, aquel 1 de marzo, a las
siete menos cuarto de la mañana el antiguo observatorio local de meteorología
llegó a registrar una temperatura de 3,4 grados. Al mediodía los termómetros
marcaban una temperatura media de 7 grados. Al día siguiente, en Radio Ceuta
(Cadena SER) el jefe zonal del Instituto Nacional de Meteorología en Sevilla,
Lorenzo Pérez Muñoz calificaba de insólita la nevada en Ceuta y en localidades
próximas como La Línea de la concepción, donde también la nieve cayó en plena
ciudad. Aseguró que las temperaturas registradas en la península con motivo de
la ola de frío habían sido las más bajas en los últimos sesenta años.
Aquella nevada
permanece en la memoria de muchos ceutíes, que recuerdan ese día como algo
especial. Es el caso de Silvia Sánchez Prieto, quien por aquel entonces tenía
trece años. En un diario, en el que apuntaba “las cosas mportantes”, escribió:
“¡nieve en mi ciudad!”. Aún lo conserva. En ese diario, quedó reflejada la
ilusión que le había supuesto ver nevar. Aquel 1 de marzo de 1993, en sus
páginas escribió que “estaba mi vecino en casa jugando con mi hermana y
conmigo, y llamó su padre a casa para decirnos que estaba nevando!!!”. Ahora su
deseo es que lo vuelva a hacer y “que lo vean mis niñas”.
Para Mónica
Granados aquel día, por una doble razón, fue inolvidable: “Regresé a Ceuta el 28
de febrero con mi bebé que había nacido un día antes. Cuando Ceuta amaneció
toda nevada, mis amigas decían que mi hijo se había traído la nieve de Granada
con él”. En casa de Mónica aquella nevada sigue estando muy presente porque
“tenemos una foto enorme que compré en un estudio fotográfico, donde se ve una
panorámica de la ciudad, y al fondo la mujer muerta cubierta de nieve”. Esa
gran imagen tiene un importante valor para Mónica y su familia, ya que
“recuerda la llegada de mi hijo a casa”.
Araceli
Sánchez Sánchez también fue testigo de aquella nevada: “Ese día mis hijos no fueron al
‘cole’. Mi marido iba para el cuartel y se dio la vuelta para llevarnos a
García Aldave. Cuando
subimos aún caían copos de nieve”. Aunque de
forma fugaz, los copos de nieve también se dejaron notar en las calles de la ciudad.
Lidia Bahillo Pelluz, quien vivía en la calle Salud Tejero, recuerda haber “sacado el
paraguas por la ventana para que mi sobrino viese la nieve, aunque no cuajó”.
Desde aquel 1
de marzo de 1993 no ha vuelto a nevar en Ceuta. No fue un sueño, pero sí que -para
muchos-, el que la nieve vuelva a teñir la ciudad de blanco, lo sigue siendo.
sábado, 8 de marzo de 2014
martes, 4 de febrero de 2014
lunes, 27 de enero de 2014
HICIERON LA MILI EN CEUTA
Hasta su desaparición, el 31 de diciembre de 2001, miles de jóvenes de toda España realizaron el Servicio Militar Obligatorio en Ceuta. La popularmente conocida como ‘mili’ ya forma parte de la historia. Ceuta fue considerada durante muchos años como una plaza militar, por ello, junto a Melilla fue uno de los destinos más habituales, y también –hay que reconocerlo- menos deseados. Entre aquellos jóvenes que un día les ‘tocó’ cumplir el servicio militar en Ceuta, figuran rostros muy populares, y que en su día eran auténticos desconocidos o al menos no habían logrado el éxito que años más tarde obtuvieron. Imanol Arias, Carlos Segarra, Pablo Motos o los ya fallecidos Telmo Zarra y José Manuel Ibar Azpiazu ‘Urtain’ son algunos de los nombres que figuran en esa corta pero curiosa lista de personajes populares que realizaron la ‘mili’ en Ceuta.
Telmo Zarraonandia
Telmo Zarraonandia Montoya (20 de
enero de 1921 – 23 de febrero de 2006), conocido como ‘Zarra’ es uno
de los históricos del fútbol español. De hecho, sigue ostentando –con 252
goles- el record de máximo goleador de Primera División. Militó gran parte de
su carrera en el Athletic de Bilbao, equipo en el que anotó, entre Copa y Liga,
333 tantos, siendo el máximo realizador en la historia del club rojiblanco.
Obtuvo el ‘Trofeo Pichichi’ en Primera División en seis ocasiones. En el año
1941, cuando fue destinado a Ceuta, ya había debutado en Primera División. No
era uno de los fijos en las alineaciones del equipo vasco, pero ya comenzaba a
despuntar e incluso a marcar sus primeros goles. Durante su estancia en Ceuta,
y así viene recogido en su biografía, disputó algunos partidos con la camiseta
de la Sociedad Deportiva Ceuta. Apenas estuvos unos meses, ya que según el
libro ‘Athletic Club. Héroes, pasajes y personajes’ (autor: Jon Rivas) el club rojiblanco
consiguió su traslado a la base de Zorroza, donde seguiría cumpliendo el
servicio militar. Años más tarde, tras su paso por la SD Indautxu y cuando
‘Zarra’ ya se encontraba en la recta final de su carrera; José Benoliel,
presidente del Atlético de Ceuta intentó ficharle, pero finalmente se decantó
por el Baracaldo.
José Manuel Ibar
Azpiazu ‘Urtain’
Es otro de los nombres destacados del
deporte español que también realizó la ‘mili’ en Ceuta. José Manuel Ibar Azpiazu
‘Urtain’ (14 de mayo de 1943 – 21 de julio de 1992) fue uno de los
boxeadores más mediáticos en la década de los 60 y 70. A principios de los
años sesenta comenzó a destacar en varios deportes tradicionales vascos, ganándose
el apodo de ‘El Tigre de Cestona’. Llegó a levantar bloques de 250 kilos, pero
su carrera se vio interrumpida al tener que realizar el servicio militar en
Ceuta. Estuvo destinado en el Regimiento de Caballería ‘Montesa 3’. En un
reportaje publicado en el diario ABC (15-02-1969), José Manuel Ibar afirmaba
que durante la ‘mili’ se limitó a “comprar por la mañana el periódico al
teniente coronel Zabala y llevarle por la tarde la orden del día”. El rotativo
también hace referencia en sus páginas a que ‘Urtain’ viajó a Ceuta “llevando
el más insólito equipaje que jamás pasará por la aduana: las dos piedras de
ciento y pico kilos para los entrenamientos de levantador”. Tras su paso por
Ceuta, retomó con éxito su trayectoria, hasta que un empresario apostó por él
como boxeador. Pronto alcanzó una importante fama. ‘Urtain’ se convirtió en uno
de los rostros más populares de aquella época. Según recoge la web
‘historiadelboxeo.com’- “[…] Llenó, como ningún otro púgil español, recintos y
pabellones deportivos, incluso plazas de toros y campos de fútbol donde se
había montado un ring”. En su palmarés figuran tres títulos de campeón de
Europa de los pesos pesados. En 1992 falleció tras arrojarse de un edificio en
Madrid.
César Manrique
Su nombre está ligado al presente de la
ciudad, al ser el diseñador del Parque Marítimo del Mediterráneo. Pero también
a su pasado, puesto que César Manrique (24 de abril de 1919 – 25 de
septiembre de 1992) vivió parte de su etapa como militar en Ceuta. Al
estallar la Guerra Civil, se alistó como voluntario en el bando franquista. Tras
estar destinado algún tiempo en el Cuerpo de Artillería de Ceuta, combatió en
diferentes frentes peninsulares. En 1939 regresó a su casa, y según viene
publicado en su biografía (www.cersarmanrique.com), “nunca quiso hablar de su atroz
experiencia en la guerra”.
Carlos Segarra
Su paso por Ceuta, al menos
musicalmente hablando, fue bastante prolífico. Carlos Segarra (Barcelona, 1961) compuso
durante el servicio militar algunas de las canciones más exitosas del grupo
‘Los Rebeldes’. Entre ellas, ‘Bajo la luz de la luna’ o ‘Mediterráneo’, un
auténtico clásico que no llegó a terminarla, pero que comenzó a crear en Ceuta.
Cuando hizo la ‘mili’, ya tenía muy clara su vocación por la música. De hecho,
por aquel entonces ya había formado parte de varias bandas e incluso había sido
publicado ‘Cerveza, chicas y... rockabilly!’, el primer trabajo discográfico en
la historia de ‘Los Rebeldes’. Dos años después de la fundación del mítico
grupo, fue destinado a Ceuta, concretamente a Regulares Nº 3; donde perteneció
a la banda de cornetas, gaitas y tambores. El tema ‘Bajo la luz de la luna’,
según reconocía el propio Carlos Segarra en una entrevista concedida a la
Cadena SER, fue la primera canción que “compuse entera; letra y música”. Y la
inspiración le llegó mientras hacía una guardia: “Aproveché un refuerzo para
escribirla. Recuerdo que estaba en una garita, sin fusil, que sólo tenía un
machete, y me puse a componer este tema”.
“[…] Bajo la luz de la luna / me
dijiste adiós / con lagrimas en la cara
/ me rompiste el corazón / Y yo se
que nunca olvidaré / que bajo la luz de la
luna yo te amé […]”.
La letra está basada en una “recuerdo
personal”. Y es que mientras cumplía el
servicio militar, Carlos Segarra vivió una experiencia que el propio cantante
califica como algo “clásico” de la ‘mili’: “Durante un permiso me dejó mi
primera novia, después de casi cuatro años de relación. Estuve bastante fastidiado”.
Aquel tema, años después se convirtió en un clásico, pero durante mucho tiempo
estuvo guardado: “Después del servicio militar, grabamos el disco ‘Rebeldes con causa’, y no la
incluimos”. Ni en este, ni en los dos siguientes, ya que Carlos Segarra pensó que “no le
iba a gustar a nadie porque era un recuerdo mío personal”. En el año 1989,
‘Bajo la luz de la luna’ formó parte de ‘Más allá del bien y del mal’, álbum
que llegó a ser a ser disco de platino (100.000 copias vendidas). Sin saberlo,
Carlos Segarra había compuesto una joya musical: “Fue el segundo single tras el
éxito de ‘Mediterráneo’, la metimos como una canción de relleno, pero el
público es el que decide y pasamos de disco de oro con ‘Más allá del bien y del
mal’ a disco de platino, gracias a la canción ‘Bajo la luz de la luna’”. No fue el único tema que compuso
durante su estancia en Ceuta, puesto que “me dio tiempo a escribir otras
canciones que fueron incluidas en dos o tres discos de ‘Los Rebeldes’. Y allí
empecé a componer ‘Mediterráneo”. De Ceuta se llevó un importante repertorio y
varios amigos, por lo que “con el tiempo, puedo decir que mereció la pena.
Cuando fui a la caja de reclutas en Barcelona, y me dijeron que me tocó Ceuta,
fue un palo, pero aprendí bastantes cosas que después apliqué en mi vida
personal y profesional”. En 2011 regresó a Ceuta para presentar en ‘La Sala’ el
disco ‘Noches de Luz, días de gas’, álbum conmemorativo de los treinta años de
carrera de ‘Los Rebeldes’. Permaneció un par de días, recorriendo los lugares
que solía visitar y el cuartel donde cumplió el servicio militar.
Imanol Arias
El popular actor, que desde hace años
da vida a Antonio Alcántara en la serie
‘Cuéntame’, cumplió parte del
servicio militar en la Compañía de Mar de Ceuta. Por aquel entonces, Manuel María
Arias Domínguez, conocido popularmente como Imanol Arias (26 de abril de 1956),
ya había debutado en el cine con la película ‘La Corea’. Residía en Madrid,
donde formaba parte del Centro Dramático Nacional, después de haber abandonado
los estudios de maestría industrial en electrónica. En 1978, como otros muchos jóvenes
de la época, se vio obligado a hacer las maletas para cumplir el servicio militar
en Ceuta, un destino que no le pilló por sorpresa puesto que según declaraba en
una entrevista al programa ‘La Ventana’ de la Cadena SER, era “muy habitual que
a la gente de Bilbao nos tocara Cerro Muriano, Ceuta o Melilla”. Imanol Arias
ya había iniciado su carrera como actor, pero “tenía dificultades para comer caliente
todos los días”, con lo cual “me lo tomé como un descanso”. El actor, natural
de Riaño (León), aunque pasó su infancia y juventud en tierras vascas, reconoce
que me lo pasé muy bien, aprendí muchísimo y tuve muchas experiencias”,
matizando que “tuve una buena mili”. Imanol Arias, quien también estuvo
destinado en el Peñón de Vélez de la Gomera, afirmaba en esa misma entrevista que “Ceuta lo
que tiene de lejano y distante, también lo tiene de mágico”. Llegó a ser cabo
primero. Tras el servicio militar, Imanol Arias retomó su trayectoria como
actor, cosechando a lo largo de la misma grandes éxitos tanto en el cine como
en televisión. Además ha obtenido importantes galardones como la Concha de
Plata en el Festival de Cine de San Sebastián o el Premio ACE de Nueva York. Ha
estado nominado en cuatro ocasiones a los Premios Goya en la categoría de
‘Mejor interpretación masculina’. En el año 1996, protagonizó la película
‘Ilona llega con la lluvia’, film hispano-italiano rodado en Ceuta.
Josema Yuste
No hizo la ‘mili’ en Móstoles, sino
en Ceuta. Josema Yuste, poco antes de formar parte del exitoso grupo
humorístico ‘Martes y Trece’ cumplió el servicio militar en el Cuerpo de
Artillería, concretamente en el Ramix 30. Fue en el año 1976. Ya por aquel
entonces había iniciado su carrera como actor en la Real Escuela de Arte
Dramático de Madrid, donde tras su paso por Ceuta conoció a Millán Salcedo y Fernando
Conde, con quienes formó el trío
–posteriormente dúo- ‘Martes y
Trece’. El grupo humorístico marcó una época, formando parte de la historia del
humor en España. Tras su disolución en el año 1997, Josema Yuste inició su
carrera en solitario, dedicándose al mundo de la interpretación tanto en series
televisivas como en el teatro. Precisamente, como protagonista de la obra ‘La
cena de los idiotas’ visitaba hace escasamente un año la ciudad.
Pablo Motos
Otro rostro muy popular que también hizo
la mili en Ceuta es Pablo Motos Burgos (Valencia, 1965). El conocido presentador
del programa ‘El Hormiguero’ cumplió el servicio militar en los
años 80. Según afirmaba en unas declaraciones efectuadas al programa ‘Hoy por
Hoy’ de la Cadena SER, Pablo Motos recuerda que fue su padre quien
le comunicó que le había ‘tocado’ Ceuta: “Estaba dormido, y mi padre
entró en la habitación para decirme que habían salido las listas y que me había
librado. Pero dos minutos más tarde me dijo: ¡Qué me he equivocado! ¡Te ha
tocado Ceuta!”. Pablo Motos guarda un buen recuerdo, “tanto de la ciudad como
de su gente”. Asegura que se lo pasó bien, aunque también vivió experiencias no
tan positivas, y que después de tantos años aún no ha olvidado: “Estuve seis
meses consecutivos sin regresar a la península. Durante todo ese tiempo tuve en
la taquilla una fotografía de mi novia, que miraba todos los días. Estaba
deseando verla, y en mi primer permiso, me dejó. Cuando volví a Ceuta, lo
primero que hice fue quitar la fotografía de la taquilla”. Este contratiempo
hizo que Pablo Motos se plantease el servicio militar de forma diferente, y
comenzó a trabajar como disc-jockey en la discoteca Britannia, aunque eso
supusiera un gran riesgo: “Tuve la oportunidad de ganar algo de dinero, y cada
noche me escapaba para pinchar en la discoteca. Para que no me pillase la
Policía Militar, me vestía como el más loco de ‘Locomía’. Allí me hice un sitio,
y fueron unos meses muy buenos”. Hasta que un día lo descubrieron. “Me pilló un
capitán –rememora Pablo Motos- y me dijo que sabía que por las noches me
escapaba. No me arrestó, pero me pidió un favor: que llevara a su mujer a la discoteca,
para que ella se distrajera y él pudiera estudiar. Estuvo viniendo un tiempo,
pero cuando me quedaba un mes para licenciarme, me hicieron un juicio militar
por, Supuestamente, acostarme con la mujer del capitán. Era mentira, y al final
no tuve problemas”.
De su paso por Ceuta, Pablo Motos
tampoco ha olvidado “una patatas bravas que comía en un bar que estaba en la
calle principal, y un sitio donde te daban un litro de cerveza y una tortilla.
Eran las mejores del mundo”.
Pablo Motos, tras su regreso del
servicio militar comenzó su carrera como locutor en Radio Requena, donde llegó
posteriormente a ser director. Labor que compaginó, según recoge una
entrevista publicada en el diario ‘El País’, como limpiacristales. Tras su paso por
Radio Nacional de España, Onda Cero y M-80, inició su carrera televisiva en Canal
9, hasta que en el año 2006 saltó a la fama con el programa ‘El Hormiguero’ que
comenzó a emitirse en Cuatro Televisión. Actualmente sigue al frente de este
magacín nocturno, pero en Antena 3. Han transcurrido casi treinta años de su
paso por Ceuta, y Pablo Motos reconoce no haber visitado todavía la ciudad.
Otros nombres
Entre los personajes conocidos que
realizaron el servicio militar en Ceuta también figura Josu Erkoreka (Bermeo,
1960), quien hizo la ‘mili’ en el Cuerpo de Caballería. El portavoz del Partido
Nacional Vasco (PNV) en el Congreso de los Diputados asegura en unas
declaraciones publicadas en la web ‘www.diariocritico.com’ que “salí quemado,
la vida cuartelaría es muy jodida”.
También fue destinado a Ceuta el
novelista Juan Marsé (Barcelona, 1933). Premio Cervantes en 2008, su primera
novela ‘Encerrados con un solo juguete”, surgió de la correspondencia que
escribió durante su estancia en la ciudad. Posteriormente, y según datos
extraídos de ‘www.guzmanseptem.blogspot.com’, fue el autor de ‘Teniente Bravo’,
una Novela que se desarrolla en la Ceuta de 1955, y en la que describe varios
lugares de la ciudad.
Y otro deportista ilustre que cumplió
el servicio militar en Ceuta fue Manuel Estiarte (Manresa, 1961). Considerado
el mejor waterpolista español de la historia, en su palmarés, entre otros muchos
logros, figuran dos medallas olímpicas (oro en Atlanta’96 y plata en
Barcelona’92); un campeonato y dos subcampeonatos del mundo; dos recopas de
Europa; 9 ligas y cuatro supercopas de España. Ha participado en seis Juegos
Olímpicos y fue elegido en siete ocasiones mejor jugador del mundo de
waterpolo. En el año 2000 fue el abanderado español en las Olimpiadas de
Sidney. Desde el año 2008 hasta 2012 fue miembro de la directiva del FC
Barcelona como responsable de Relaciones Externas. Actualmente forma parte del
staff técnico que dirige Pep Guardiola en el Bayern de Munich. Cumplió la
‘mili’ en la Infantería de Marina. Durante su estancia en Ceuta estuvo ejercitandose en las
instalaciones del CN Caballa, llegando a participar en el tradicional torneo
que organizaba el club ceutí con motivo de las fiestas patronales.
Se libró
Hay otro rostro también muy popular,
quizás no tan apreciado como los anteriores, que fue destinado a Ceuta
para cumplir el servicio militar, pero finalmente se libró. Iñaki Urdangarín,
según publicó la web ‘www.libertaddigital.com’, eludió el servicio militar en
1995 después de alegar una sordera de origen “traumático”. Dos años después de
que el Ejército advirtiera que “el déficit auditivo de Urdangarín no era un
eximente completo”, consiguió ser declarado “inútil” por “sordera completa”,
una incapacidad que según un informe médico se había agudizado con el paso del
tiempo.
La discapacidad no le afectó a su
carrera deportiva como jugador de balonmano en el FC Barcelona y en la
selección española, donde consiguió una medalla olímpica en los Juegos de Atlanta.
Según el citado medio digital, el ahora yerno del Rey, fue declarado en 1992,
“apto” para cumplir el servicio militar, pero tras la presentación del primer informe
médico, consiguió una “exención temporal del servicio militar obligatorio sujeta
a revisión”. La misma se prolongó durante dos años hasta que -cuando ya se
había anunciado por parte de la Casa Real su compromiso con la Infante
Cristina-, “un control rutinario del Ministerio de Defensa (Dirección General
de Reclutamiento), detectó una anomalía en la concesión de exención del
servicio militar obligatorio de Iñaki Urdangarín. El sistema resaltaba como
anómalo que un recluta que había pedido prórrogas por ser deportista de élite
resultara ser sordo completo”.
Desaparición de la
‘mili’
Han transcurrido casi trece años
desde que Federico Trillo –por aquel entonces ministro de Defensa- anunciara la
desaparición del servicio militar, que se plasmó en un Real Decreto de 9 de
marzo de 2001, y que adelantó al 31 de diciembre de ese año, uno antes de lo
fijado por la Ley de Régimen de Personal, la suspensión de la prestación del
servicio militar. Según el Decreto, el desarrollo del proceso de
profesionalización requería el paso automático a la reserva de los militares de
reemplazo, así como los jóvenes que tenían pendientes la prestación por
disfrutar de prórroga o no haber sido clasificados. El Ejército contaba a finales de 2001
con 74.948 soldados y marineros, con un 40% procedente del reclutamiento
obligatorio. Actualmente, la plantilla es totalmente profesional.
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miércoles, 8 de enero de 2014
lunes, 23 de diciembre de 2013
CANAL SUR RADIO SE GESTÓ EN CEUTA
Canal Sur Radio ha conmemorado este año su vigésimo quinto
aniversario. Aunque desde el 28 de febrero venía emitiendo en pruebas, fue el
11 de noviembre de 1988 cuando la radio pública de Andalucía iniciaba
oficialmente sus emisiones. Suponía el principio de un proyecto que tuvo sus
orígenes en Ceuta. José María Durán Ayo, quien posteriormente fue nombrado
director de Canal Sur Radio, fue el encargado de redactar el boceto que incluía
las bases de la que meses después se convertía en la radio pública andaluza.
José María Durán desempañaba su labor profesional en Radio Nacional de España
(RNE) y fue trasladado de forma provisional a Ceuta para instalar una
delegación de este ente público en la ciudad norteafricana. Durante su estancia
en Ceuta recibía una llamada de Salvador Domínguez, por aquel entonces director
general de radiodifusión de la Junta de Andalucía, encargándole la puesta en
marcha de Canal Sur Radio. Así lo explicaba José María Durán en una entrevista
emitida hace algunos años en la radio pública andaluza: “En Ceuta vivía en una
modestísima vivienda que me había prestado la Delegación de Obras Públicas al
estar en esta ciudad montando una emisora de Radio Nacional de España. Un día
estaba haciendo mi trabajo en un despacho de la Dirección de Carreteras cuando
me llamó Salvador Domínguez y me dio la oportunidad de poner en marcha la radio
pública de Andalucía. En esas mismas oficinas, en una máquina de escribir; hice
un documento con todos los detalles que dieron origen a Canal Sur Radio. Estuve
trabajando durante dos o tres meses hasta que en unos folios quedó reflejado
todo el proyecto”.
José María Durán aún conserva aquel documento redactado en
uno de los despachos de la Delegación de Obras Públicas, y que fueron los
orígenes de un proyecto que acaba de cumplir su primer cuarto de siglo. Una
radio cien por cien andaluza, pero gestada en Ceuta.
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