domingo, 27 de noviembre de 2022

CEUTA Y ALGECIRAS, DOS CIUDADES VECINAS, UNIDAS HISTÓRICAMENTE POR SUS PUERTOS

Apenas 16 millas náuticas (algo más de 28 kilómetros) separan a dos ciudades, que se miran una a otra, y que desde hace siglos, el Estrecho de Gibraltar que les separa físicamente ha sido -aunque parezca contradictorio- un nexo de unión entre ambas. Pero no es el único vínculo. También lo son sus puertos, construidos en las primeras décadas del siglo XX, y cuyos inicios están marcados por muchas similitudes. Incluso, los objetivos que promovieron su construcción fueron los mismos. En sus primeros años de historia, ambos puertos tuvieron vidas paralelas, pero el crecimiento de uno y otro fue totalmente distinto, llegando el puerto algecireño a ser uno de los más importantes a nivel mundial. Hace ya varios siglos, las comunicaciones marítimas entre ambas ciudades adquirieron gran importancia; y, primero el fondeadero, y posteriormente el puerto de Algeciras suponen el nexo de unión entre Ceuta y la península.

Manuel Tapia, ex director del Archivo Histórico Notarial de Algeciras e historiador,   pone como ejemplo la situación en la que se encontraba Algeciras en 1704, período que coincide con el asedio que estaba sufriendo Ceuta: “Cuando se produce la pérdida de Gibraltar, gran parte de la población del peñón se dirige a Algeciras. El asedio a Ceuta supone un espaldarazo comercial y económico para la renacida ciudad de Algeciras, convirtiéndose su fondeadero en cabeza de puente en la defensa y en el avituallamiento para la ciudad de Ceuta”.

La estrecha unión entre Ceuta y Algeciras, a través de sus puertos, hace que las autoridades de la ciudad norteafricana arrienden una propiedad al otro lado del Estrecho, que se destina al ganado: “Dado que allí en Ceuta no podían tener a los animales pastando fuera de las murallas, los retenían aquí, y posteriormente el ganado era embarcado para trasladarlo hasta Ceuta”. Fue tan importante –añade Manuel Tapia- que aquella zona “quedó marcada dentro de lo que es el urbanismo algecireño como la ‘Dehesa de Ceuta’, e incluso, al lado hay una barriada que se llama los Pastores, y que  tiene su origen en esos pastores que venían de diferentes partes para traer ese ganado que posteriormente era embarcado hasta la hasta la ciudad de Ceuta”.

De nuevo en el siglo XVIII, concretamente en 1720, cuando Ceuta sufre un brote de peste, el fondeadero de Algeciras se convierte, expone Manuel Tapia, “en una pieza clave para la ciudadanía ceutí”. ¿El motivo? El acuerdo al que llegan las autoridades de las ciudades de ambos lado del Estrecho “para que aquellos enfermos que no podían ser tratados en Ceuta, fueran  atendidos en el hospital de Algeciras”.

La importancia del fondeadero de Algeciras en las comunicaciones entre Ceuta y la península fue indudable en los posteriores siglos XVIII y XIX. Fue precisamente en 1860, cuando –según Manuel Tapia- se produce un punto de inflexión. El mismo coincide con el inicio de la Guerra de África (o Guerra de Marruecos): “En aquel momento, es cuando se ve el potencial del fondeadero algecireño porque es de dónde salen las tropas que posteriormente desembarcan en el puerto de Ceuta. Las autoridades estatales se dan cuenta de la importancia de ese fondeadero, qué pasa a convertirse en Puerto, dado que puede ser un enclave estratégico para trasladar, en un momento determinado y urgente, un contingente importante para defender las ciudades norteafricanas”.

Enlace marítimo entre Ceuta y Algeciras

Desde hace siglos, distintas compañías navieras han venido operando entre los puertos de Ceuta y Algeciras, estableciendo una ruta marítima comercial, que muy pronto captó el interés de empresas privadas por implantarse en el Estrecho de Gibraltar. José Luis Gómez Barceló, cronista oficial de la Ciudad Autónoma de Ceuta, fecha en el siglo XVII la autorización, por primera vez, para la explotación de esta línea marítima por parte de una compañía privada: “En un principio, la relación marítima se hace mediante pequeños jabeques, que un par de veces en semana comunican Algeciras con Ceuta, y que transportaban el correo, el abastecimiento o personas. Será después de la caída de Isabel II, en 1668, cuando el Gobierno provisional licite, por primera vez, un servicio privado para llevar el correo y personas entre Algeciras y Ceuta, quitándole esa obligación a la Compañía de Mar de Ceuta”. Esta circunstancia, supone un importante avance porque “hace que la ciudad ya no dependa únicamente de esta unidad para el trasporte marítimo con Algeciras”, pero sobre todo por la modernización de los buques que unían ambas ciudades, puesto que la compañía Millán Carrasco –empresa licitadora- comienza a operar con barcos propulsado por vapor: “En un principio –explica José Luis Gómez Barceló- cuenta con los vapores ‘María’ y ‘Dos hermanos’, pequeños barcos que, posteriormente, renueva con otros dos vapores más modernos que son el ‘Apóstol y el ‘William Hill’. Estos buques –afirma el cronista oficial de Ceuta- se “hacen muy conocidos a nivel nacional e internacional porque se convierten en la vía de comunicación entre España y África, a través del Estrecho”.

Y es en la década de los años 10 del siglo XX, ya construidos los puertos de Ceuta y Algeciras, cuando se produjo una importante mejora en la línea marítima en la zona del Estrecho de Gibraltar al convocar el Ministerio de Fomento un concurso para la adjudicación de varias líneas, entre ellas la del norte de África con la Península. La compañía Valenciana de Vapores Correos de África fue la adjudicataria, y años después, se constituía Trasmediterránea, suponiendo un nuevo e importante impulso en las comunicaciones entre ambas ciudades: “Hacia 1913-14 –narra el cronista oficial de Ceuta- es cuando se produce el reforzamiento y la subasta del transporte mediante un monopolio que pasa a manos de ‘Vapores de África’, una compañía que hace todo este tránsito en exclusiva hasta los años 30, que es cuando entra Trasmediterránea, con vapores mucho más importantes”. Son los buques conocidos popularmente como ‘Palomas’, y que navegaron durante décadas en aguas del Estrecho, uniendo los puertos de Ceuta y Algeciras. La línea marítima se vio reforzada con la incorporación de barcos más modernos, pero también, destaca José Luis Gómez Barceló, complementada con  la línea ferroviaria: “En la República, se consigue que el ferrocarril, que unía Ceuta y Tetuán, llegue hasta el muelle de la República (luego muelle de España) y que, en Algeciras, el tren procedente de Madrid llegue hasta prácticamente el barco”.

Ya, a mediados de la década de los 50, comienzan a operar los primeros ferrys en la ruta marítima entre ambas ciudades. A esta mejora en las comunicaciones, había que unir otro avance que facilitaba el acceso de los vehículos en los buques: “En el año 1955 o 1956, los coches puedan entrar directamente en los barcos, y esto hace que ya no sea necesario, ser embarcados o desembarcados con redes”, apunta José Luis Gómez Barceló, quien también destaca un proyecto, que finalmente no fructificó: “Se planteó que el tren pudiera entrar en el barco y cruzar el Estrecho en el propio ferry”.

En los años 70, se implantan, en la zona del Estrecho, nuevas navieras como Isnasa o Aznar. 

Para Manuel Tapia, la histórica unión entre Ceuta y Algeciras a través de sus puertos, no sólo ha sido comercial, sino que, por diferentes razones, “trasciende a lo social”, en incluso –afirma- “a lo humano”: “Son dos ciudades que tienen muchas características comunes. En primer lugar, ambas miran al mismo mar. Están, una enfrente de otra, y que el puerto es ese punto de unión de ambas ciudades. Esa vinculación del puerto de Algeciras con el de Ceuta es histórica, igual que el puerto de Ceuta con el de Algeciras”, argumenta el historiador, que llevándolo al plano sociológico, destaca esa importancia que esa unión con Ceuta, ha tenido en la población algecireña: “Aquí, en Algeciras, hemos tenido esa cultura del barco que venía de Ceuta. Era costumbre ver a las parejas  dar sus paseos por el puerto, y coincidiendo esos paseos con la llegada del barco de Ceuta, dónde venía ese familiar o ese novio que estaba haciendo la mili en Ceuta; o venía esa carta. Esos artículos tan cotidianos que llegaban procedentes de Ceuta, como el paraguas, los jabones, etc…”  Esa mercancía –añade Manuel Tapia- y todo el trasiego que eso ha conllevado entre ambas ciudades, forma parte de la memoria histórica íntima del pueblo de Algeciras, sin olvidar, esos derbis del Estrecho que hacía que los barcos se llenaron de aficionados de una y otra población. Todo eso, lo que hacía era eliminar esa barrera geográfica, y acercar aún más a ambas poblaciones”.

Ceuta y Algeciras, dos ciudades vecinas, separadas físicamente por el Estrecho, pero unidas históricamente por sus puertos.

domingo, 22 de mayo de 2022

ATHLETIC CLUB DE BILBAO: UN HISTÓRICO DEL FÚTBOL ESPAÑOL, EN CEUTA

Su palmarés, pero sobre todo su historia, hacen que el Athletic Club de Bilbao sea uno de los clubes más importantes de nuestro país. De hecho, junto al Real Madrid y FC Barcelona conforma el exclusivo y prestigioso grupo de equipos que siempre han militado en la máxima categoría del fútbol español. El Athletic nunca ha disputado un partido oficial en Ceuta, pero sí quedaron para la historia sus dos únicas visitas al estadio ‘Alfonso Murube’. La primera, se produjo en 1945 para enfrentarse a la SD Ceuta. Años más tarde (1960) el Athletic de Bilbao tuvo como rival al Atlético de Ceuta.


Gira africana

Enmarcada dentro de la programación de la pretemporada, en septiembre de 1945 el Athletic de Bilbao iniciaba una gira por el norte de África, en la que disputó un total de tres partidos. Uno de ellos en Ceuta. La plantilla rojiblanca partía el 6 de septiembre de tierras vascas, y lo hizo en autobús rumbo a Algeciras, para posteriormente viajar a Marruecos. Casi tres días después llegaba a su destino.  En el primer partido, los ‘leones’ se enfrentaron al Patronato Deportivo Larache. El choque finalizaba con triunfo rojiblanco por dos goles a cuatro. Una vez finalizado el encuentro, la expedición del Athletic de Bilbao fue invitada a un acto organizado por el Alto Comisariado, en el que se ofreció una cena con productos típicos marroquíes. Al día siguiente, la comitiva vasca se trasladó a la ciudad de Alcázar, donde presenció un desfile protagonizado por las Fuerzas de Regulares.

Cuatro días después del primer encuentro, y ya en Tetuán, el Athletic de Bilbao disputaba un partido benéfico ante el Automovilismo. Los rojiblancos obtenían su segundo triunfo al imponerse por tres goles a uno. Venancio y el mítico Zarra -con dos tantos- anotaban los tres goles del equipo vasco. Según informaba el diario ‘Gara’, Zarra jugó un tiempo con cada equipo. El Athletic de Bilbao puso en liza el siguiente once inicial: Lezama; Bergareche, Oceja; Celaya, Bertoli, Mugarra; Iriondo, Venancio, Panizo, Gárate y Gaínza.  También jugaron Zarra, Urra y Mieza. Por parte de Automovilismo jugaron de inicio: Rubio; Perico, Pepín; Peralta, Lesmes, Mardones; oliva, Cuca, Zarra, Lolo y Villarín. A lo largo del encuentro también saltaron al terreno de juego: Cuca, Rosello, Galvany, Lollo y Villarín.

El Athletic de Bilbao, en Ceuta

Tras su estancia en Marruecos, la expedición del Athletic de Bilbao llegaba a Ceuta el 14 de septiembre, un día antes del choque que iba a disputar en  el estadio ‘Alfonso Murube’ frente a la Sociedad Deportiva Ceuta. Por aquel entonces el cuadro caballa militaba en Segunda División. La presencia del equipo vasco generó bastante interés en la ciudad. A nivel institucional, el Ayuntamiento ofreció una recepción al club rojiblanco. No fue el único acto en honor del conjunto bilbaíno, ya que la propia Sociedad Deportiva Ceuta  organizó en ‘La Huerta’ una verbena con distintas actuaciones musicales. En el plano estrictamente deportivo, el 16 de septiembre –una semana antes del inicio de la competición liguera- el estadio ‘Alfonso Murube’ acogía el esperado duelo que finalizaba con triunfo visitante por cuatro goles a dos. Según destacaba la prensa local, ninguno de los dos equipos defraudó y protagonizaron un atractivo encuentro. En los primeros minutos, el choque estuvo bastante abierto con llegadas por parte de uno y otro equipo. Pese a que el Athletic de Bilbao partía como favorito, la SD Ceuta no tuvo ningún tipo de complejos para crear las primeras ocasiones. De hecho, fue el cuadro caballa el que inauguraba el marcador. En el minuto 21, Caballero tras un pase de Martin batía a Lezama, consiguiendo el 1-0. Apenas once minutos después llegaba el empate gracias a un tanto de Gaínza que aprovechaba un error de la defensa ceutí para lanzar un potente disparo con el que establecía el 1-1. El gol no pareció afectar al Ceuta, ya que el conjunto blanco puso en aprietos en varias ocasiones a Lezama. En una de ellas, Martín estrellaba el balón en el larguero. El equipo caballa había merecido más, pero los primeros cuarenta y cinco minutos concluían con el empate a un tanto.

En la segunda mitad, el Athletic de Bilbao conseguía darle la vuelta al marcador por mediación de Gárate. Su disparo fue desviado por el cancerbero Suárez, pero no pudo evitar el 2-1. La SD Ceuta dispuso de varias ocasiones para empatar, pero sin embargo, fue el equipo rojiblanco el que lograba aumentar su ventaja. En el minuto 78, Arrate aprovechaba una jugada iniciada por Zarra para anotar el 3-1, dejando encarrilada la victoria visitante. Tres minutos después, el Athletic sentenciaba el partido gracias a un gol de Zarra. Gran jugada de Gaínza que tras driblar a Torres y Baceta centró para que el delantero vasco, lanzándose en plancha, cabeceara a la red. Era el 1-4. El Ceuta no se dio por vencido, y Arreta establecía el definitivo 2-4 en el minuto 86.

El Athletic de Bilbao, salvo la ausencia del lesionado Iriondo, puso en liza su once de gala: Lezama; Arqueta, Oceja; Celaya, Bertol, Urra; Panizo, Venancio, Zarra, Gárate y Gaínza. También participaron Mieza, Barrenechea,  Mugarra y Albizua. Por parte de la Sociedad Deportiva Ceuta jugaron: Suárez; Baceta, Victorrero; Torres, Japón, Carvajal; Abad, Martín, Arrieta, Caballero y Morla.

La expedición rojiblanca antes de regresar al País Vasco puso fin a su pretemporada enfrentándose en tierras andaluzas al Córdoba que se impuso a los rojiblancos por dos goles a uno. Esa temporada (1945/46) el Athletic de Bilbao finalizó en la tercera posición, proclamándose Zarra el máximo goleador de la competición liguera con 24 tantos. La Sociedad Deportiva Ceuta consumó su descenso a Tercera División.

Viaje solidario

En 1960, el Athletic de Bilbao regresó a Ceuta para disputar un partido solidario frente al Atlético de Ceuta a beneficio de la Campaña Pro-vivienda del humilde, promovida por Cáritas Diocesana. Por aquel entonces el club vasco ocupaba la tercera posición en 1ª División y en sus filas contaba con varios jugadores internacionales. Su presencia en Ceuta despertó una gran expectación entre los ceutíes, tal y como se demostró a su llegada al puerto, donde la expedición rojiblanca fue recibida, pese a la lluvia, por 3000 personas.

La plantilla del Athletic de Bilbao se ejercitó el día antes del partido en el estadio ‘Alfonso Murube’, y fue recibida en el palacio municipal por las principales autoridades de la ciudad. Incluso, tuvieron tiempo de pasear por las calles más céntricas.

Empate

Debido a la coincidencia de los colores de las equipaciones, el Athletic de Bilbao lució una camiseta con dos amplias franjas de color azul y blanco, y pantalón azul. El Atlético de Ceuta jugó con su habitual elástica rojiblanca y pantalón blanco. El estadio ‘Alfonso Murube’ presentó un lleno absoluto.

El Athletic de Bilbao, en cuyo once inicial figuraban hasta siete internacionales absolutos, presentó el siguiente equipo titular: Carmelo, Orúe, Etura, Canito, Mauri, Rentería, Barrios, Uribe, Urquijo, Maguregui y Arteche. También jugaron Torres, López y Echániz.

El Atlético de Ceuta puso en liza a los siguientes futbolistas: Alonso, Pedreño, Pedrito, Céspedes, Aurre, Lora, Chaves, Villarrubia, Uriarte, Cebrián y Lera. A lo largo del segundo tiempo también participaron: Zúnica, Valero, Anta, Chaves Santamarina y Sebastiao.

El Atlético de Ceuta realizó un gran encuentro en la primera parte, creando numerosas ocasiones de gol y siendo superior al Athletic. El encuentro no pudo comenzar mejor para los ceutíes, puesto que apenas se había cumplido el primer minuto de juego cuando anotó el 1-0. Cebrián se fue de varios rivales, pasando el balón a Uriarte, quien tras superar a Etura, lanzó fuerte y a media altura, no pudiendo hacer nada el guardameta internacional del conjunto vasco por evitar el gol.  

Tras varia llegadas, el Atlético de Ceuta aumentó su ventaja en el marcador gracias a un remate de cabeza de Uriarte después de un centro desde la izquierda de Lera. El 2-0 hacía justicia en el marcador, pero los ‘leones’ acortaron distancias por mediación de Arteche, quien firmaba el 2-1, tras no blocar el balón el cancerbero del cuadro ceutí. Con este resultado finalizaba la primera parte.

La ilusión y el buen juego del Atlético de Ceuta durante los primeros 45 minutos contrastaron con la imagen dada durante la segunda mitad. Los numerosos cambios influyeron en el conjunto ceutí, que vio como el Athletic de Bilbao lograba la igualada en el minuto 68. Echániz remataba de cabeza un centro de Arteche anotando el definitivo 2-2.

Desde aquel lejano 16 de marzo de 1960, el primer equipo del Athletic de Bilbao no ha visitado Ceuta. Un encuentro que junto al disputado en 1945 frente a la SD Ceuta forma parte de la historia del fútbol de Ceuta.  




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domingo, 21 de noviembre de 2021

domingo, 3 de octubre de 2021

CARMEN ROJAS: UNA LEYENDA DEL BAILE QUE PASEÓ EL NOMBRE DE CEUTA POR MEDIO MUNDO




Es de las pocas ceutíes –quizá la única- que ha estado en la Casa Blanca. Esta vivencia es sólo una de las muchas que quedaron guardadas en aquellos cuadernos que ella misma iba rellenando, y que junto a multitud de recortes de prensa conforman un gran archivo personal que sigue conservando como lo que es: un auténtico tesoro. Su contenido es la mejor muestra para afirmar –con rotundidad y sin ninguna exageración- que estamos ante una de las grandes artistas que ha dado Ceuta. Y es que Carmen Rojas paseó el nombre de su tierra natal por medio mundo. Carmen Cárceles Escarcena (30 de enero de 1935), artísticamente conocida como Carmen Rojas, formó pareja artística durante más de una década con el célebre Antonio ‘El bailarín’.

Su infancia transcurre en la calle Teniente Arrabal, demostrando desde muy pequeña sus cualidades para el baile. “Bailaba desde muy chiquitita”, recuerda Carmen Cárceles, quien rememora su debut en el teatro Cervantes: “Fue en un festival a beneficio de los damnificados de Cádiz que estuvo presidido por el teniente general Varela y su mujer. Bailé el pasodoble ‘Manolete’ con un traje de comunión de mi hermano que le pusieron unos caireles y lo había convertido en un traje de gitano”.

Años después, la artista ceutí se trasladó a Madrid. La capital fue el lugar elegido por la familia para residir porque “mi padre era marinero y casi no lo veíamos, pero Madrid era un punto céntrico que estaba relativamente cerca de los principales puertos y, de este modo también podíamos ir a visitarle al barco”.

Carmen Cárceles llegó a Madrid con 14 años. Su pasión por el baile le llevó a formarse en la academia ‘María de Román’. “La única a la que fui en mi vida”, reconoce la artista caballa. Tras participar en varias obras infantiles, no tardaría en llegar su primera gran oportunidad. Parecía que el destino hizo que estuviera en el lugar adecuado para iniciar su carrera profesional: “Un gran bailarín, Rafael de Córdoba necesitaba un grupo que actuara junto a él, y la maestra nos seleccionó a un grupo de niñas”. Esa fue su primera experiencia profesional. Debutó con el ‘Bolero de Barcelona’. 


ANTONIO ‘EL BAILARÍN’

Poco después supo que Antonio Ruiz Soler, conocido artísticamente como Antonio ‘El Bailarín’ estaba realizando audiciones para formar un nuevo cuerpo de baile. Para María Cárceles, que llevaba tan sólo 5 meses en la academia de baile, supuso una enorme ilusión. Y pese  a que “no tenía nada preparado”, no dudó en presentarse al casting, en un edificio ubicado en el barrio de Salamanca: “Me llevó mi padre. Antonio me preguntó si traía algo ensayado y le dije que nada. El pianista empezó a tocar y yo a bailar. Improvisé y me contrató para formar parte de su compañía”. La artista ceutí veía cumplido un sueño. Tanto que no quiso ni negociar las condiciones el contrato: “Le dije a mi padre que me pagase lo que me pagase, yo quería entrar en la compañía”, rememora Carmen Rojas, quien entró a formar parte del cuerpo de baile de una de las grandes estrellas del momento.

Sin embargo, ésta no fue la primera ocasión que había bailado ante Antonio Ruiz Soler, puesto que anteriormente, su madre la llevó a que bailase ante él. “Antonio había actuado en el Teatro Fontalba de Madrid, y mi madre que era muy decidida me llevó a su camerino para que me viera bailar y le dijera si valía o no”, cuenta Carmen, que en se momento no podía imaginar que años después sería su pareja de baile. Antonio ‘El bailarín’ le recordó en más de una ocasión aquella anécdota. 


En el año 1953, debutó como integrante del cuerpo de baile de Antonio ‘El Bailarín’ en el Festival de Granada. Tras un año en la compañía, surgió la posibilidad de formar pareja de baile con Antonio Ruiz Soler: “Flora Albarracín, primera bailarina de flamenco se fue y Antonio me preguntó si yo me atrevía a bailar con él. A mí me entró de todo, pero yo tenía que decir como fuera que sí porque esa oportunidad no la iba a tener en la vida”. 

Suponía un paso importantísimo en su carrera porque “pasaba de estar en el cuerpo de baile a ser su pareja artística”. Por ello, la respuesta fue clara: “Le dije que sí”.

Carmen Cárceles tenía ante sí un gran reto. Suponía una gran responsabilidad, pero también el momento por el que llevaba luchando –y soñando- desde hacía mucho tiempo. Tras aceptar la propuesta –recuerda la artista ceutí- Antonio ‘El bailarín’ “mandó a su hermana, que también estaba en la compañía, a que me enseñara a mover la cola y preparara las seguidillas. Él no solía ensayar el flamenco porque solía improvisar y yo me preparé como pude”.

El debut de Carmen Rojas como primera bailarina junto a Antonio ‘El bailarín’ se produjo en el Castillo de Peralada.

ACTUACIÓN ACCIDENTADA EN JEREZ DE LA FRONTERA

Si inolvidable fue su estreno como primera bailarina, también, aunque por diferente motivo, lo fue la siguiente actuación en el Teatro Villa Marta (Jerez): “Llevaba una bata de cola muy larga. Yo tenía que dar una vuelta a la izquierda mientras que Antonio una hacia la derecha. La di hacia el lado equivocado y la cola chocó con él, que estaba en el aire, y se fue al suelo”. Carmen Cárceles define aquel momento como “horroroso”, aunque supo reponerse.

En el último tramo de la actuación, en una especie de fiesta final en el escenario, Antonio ‘El bailarín’ se dirigió a la artista caballa. “Lo hizo con la ceja levantada”, puntualiza Carmen Rojas.  “Me dijo: a ver cómo haces los tanguillos y aunque estaba temblando me puse a bailar. El teatro se vino abajo”. 

El incidente no impidió que permaneciese como primera bailarina. Eso sí, cuando terminó el espectáculo, Antonio ‘El bailarín’ le dijo que ensayara la vuelta hacia la izquierda.

DEBUT EN EL CINE

Carmen Rojas también cuenta con una amplia experiencia cinematográfica. Su debut fue en un film “que apenas tenía medios. Rodábamos una toma y ya valía”. Posteriormente formó parte del reparto de películas como ‘Luna de miel’ (1958), ‘El fantástico mundo del Dr. Coppelius’ (1966), ‘Los celos y el duende’ (1967) o ‘La taberna del toro’ (1974), donde tuvo un mayor protagonismo interpretando el papel “de una niña que quiere bailar, y su madre se la presenta a Antonio para que forme parte de su ballet”. Esta escena, aunque no exacta pero sí similar, recordaba a la vivida por Carmen años antes en el Teatro Fontalba.


ACTUACIÓN EN LA CASA BLANCA

Antonio Ruiz Soler alcanzó fama mundial como bailaor. Era una estrella internacional. Carmen Cárceles no duda en calificarlo como “el mejor que ha dado España. Era como Carmen Amaya o Lola Flores. Son seres irrepetibles”. Tal era la dimensión artística de Antonio ‘El Bailarín’ que fue invitado a la Casa Blanca para actuar en el acto conmemorativo del segundo aniversario de la llegada de John F. Kennedy a la presidencia de Estados Unidos. Se trataba de una actuación muy especial, y aunque Carmen Rojas ya no formaba parte del cuerpo de baile, Antonio Ruiz Soler la llamó para que actuara junto a él: “Me había roto el menisco y los ligamentos y estuve ocho meses sin bailar. Me había marchado de la compañía, y me llamó preguntándome si quería bailar delante de Kennedy. Fuimos él, un grupo de chicos y chicas, y yo”. Carmen Cárceles aún conserva una carta remitida desde Washington agradeciéndole la actuación.

Tras el espectáculo, en el que Carmen bailó, junto a Antonio, unas seguidillas y unos tanguillos; ambos fueron invitados a una cena. En ella -cuenta la artista ceutí- coincidió con Kirk Douglas o Jim Kelly, entre otros muchos asistentes. La cena se celebró en la casa del por aquel entonces vicepresidente de Estados Unidos, Lyndon B. Johnson. “Estuve hablando con Kennedy y su mujer. Nos llevaron en un coche escoltado por dos motos que iban abriendo paso”, recuerda Carmen Cárceles, que desde que empezó a bailar con Antonio Ruiz Soler, fue anotando en libretas los teatros y lugares en los que actuaba, las fechas, los debuts, el dinero que iba cobrando y hasta el nombre de los barcos en los que viajaba. Cuadernos que aún conserva junto a muchos periódicos de la época que publicaban las crónicas y críticas de los espectáculos. Todo está guardado en carpetas atestiguando una etapa en la que Carmen Rojas brilló con luz propia junto a toda una estrella en el mundo del baile. 



PROFETA EN SU TIERRA

Entre otras distinciones, Carmen Cárceles ha obtenido el Premio Nacional de Teatro, el Premio de Interpretación Coreográfica, el primer premio del Concurso Nacional de Vercelli, la Medalla al Mérito Turístico o la sexta edición de los Premios Actúa. En el año 1967, el Ministerio de Información y Turismo la designó “Embajadora del baile”, representando a España en distintos países. Pero Carmen Cárceles también ha sido profeta en su tierra. La Ciudad Autónoma le  otorgó su nombre a una calle y le concedió la Medalla de la Autonomía (2003). Un reconocimiento que “es muy especial para mí porque me lo dio mi tierra”, reconoce orgullosa la artista caballa que también guarda un gran recuerdo del homenaje que la Academia de Danza de María José Lesmes le rindió con “Rojas, El Espectáculo” en el año 2019. Afirma rotundamente que “fue una de las cosas más emocionantes que han hecho. No lo olvidaré en la vida”. Un más que merecido tributo que la propia Carmen Cárceles disfrutó en las butacas del Teatro Auditorio del Revellín.

Durante muchos años, Carmen Cárceles dirigió una academia de baile en Madrid, donde sigue residiendo a sus 86 años. Cuando se le pregunta qué ha supuesto el baile en su vida, Carmen Cárceles afirma que “ha sido lo mejor que he tenido porque todo se lo debo al baile”.

La trayectoria de Carmen Rojas nos indica que estamos ante una verdadera estrella que derrochó arte por medio mundo. Una leyenda del baile del que los ceutíes nos podemos –y debemos- sentir orgullosos.



lunes, 2 de agosto de 2021

ISA CONTRERAS: CUMPLIENDO UN SUEÑO

Participar en unos Juegos Olímpicos es el sueño de cualquier deportista. La piragüista ceutí Isa Contreras ha visto recompensado el esfuerzo y sacrificio de tantos años y representará a Ceuta y España en Tokio 2020, unas olimpiadas que se celebran con un año de retraso debido al COVID-19. La palista del Club ‘Los Delfines’ ya forma parte de la selecta y reducida lista de ceutíes que han tenido el privilegio de participar en unos Juegos Olímpicos. En ella figuran:  Antonio Pérez Cospedal (Tokio 1964), José Ramón López Díaz-Flor (Montreal 1976), Guillermo Molina (Atenas 2004, Pekín 2008, Londres 2012 y Río de Janeiro 2016) y Lorena Miranda (Londres 2012). A estos nombres hay que sumar el de Regino Hernández (ceutí afincado en Málaga), quien ya ha representado a España en tres ocasiones en unos Juegos Olímpicos de Invierno (Vancouver 2010, Sochi 2014 y Pieonchang 2018), donde logró la medalla de bronce en snowborad en la especialidad de campo a través.

También fueron medallistas olímpicos José Ramón López Díaz-Flor y Lorena Miranda, actualmente consejera de Juventud y Deporte de la Ciudad Autónoma. La waterpolista obtenía un subcampeonato olímpico en el año 2012 en las Olimpiadas de Londres; mientras que el piragüista lograba la medalla de plata en Montreal (1976). Ahora, Isa Contreras intentará, en K1 (500 metros), seguir los pasos de Lorena Miranda y José Ramón López Díaz-Flor y subir al pódium en Tokio. Algo que no será nada sencillo. De momento, su objetivo es clasificarse para la final. Porque -tal y como reconoce la propia Isa Contreras- no se conforma con participar en los Juegos Olímpicos. Quiere llegar lo más lejos posible.

Tras su clasificación para Tokio 2020 en el preolímpico disputado en Hungría, Isa Contreras regresó a Ceuta después de siete meses. Con las directrices marcadas por su entrenador, la palista ceutí se ejercitó y entrenó en las instalaciones del Club ‘Los Delfines’. Allí se reencontró con integrantes del cuerpo técnico y con otros muchos piragüistas que se mostraban orgullosos por su clasificación para los JJOO. Se ha convertido, especialmente para los más jóvenes, en un referente: “Se hacían fotos conmigo”, cuenta casi ruborizada Isa Contreras, que se identifica con esos piragüistas que ahora quieren emularla: “Los veo ahora como cuando yo empecé. Para mí era impresionante ver entrenar o coincidir con gente que había conseguido medallas en campeonatos de España. Ellos están viviendo un poco esa ilusión y ojalá les sirva de algo. Encantada de poder ayudar y compartir esa ilusión por este deporte”. Ahora es ella el ejemplo a seguir. 

Isa Contreras comenzó en el mundo del piragüismo cuando tenía 12 años. Por aquel entonces –expone- no pensaba en participar en unas olimpiadas: “Yo iba a pasármelo bien. Hacía mi deporte y disfrutaba con mis amigos. En categoría Infantil llegaron los primeros triunfos, y “cada vez me gustaba más competir y la exigencia de la competitividad. Fui creciendo y subiendo de categorías (cadete, junior…) y participando en campeonatos de España y después de Europa”. Isa Contreras se iba marcando metas. Cada vez más difíciles: “Conseguía algún objetivo y ya pensaba en el siguiente. Y sin ser consciente, un día dije que quería ir a los Juegos Olímpicos”.

Fue entonces cuando inició el largo y sacrificado camino hasta llegar a Tokio. No ha sido sencillo e incluso le surgieron dudas de si lo lograría o no: “Llevaba varios años trabajando para estar en unos JJOO. Levantándome y acostándome pensando en ese objetivo. En 2019, en el Mundial, me llevé un palo y parecía que no lo conseguiría. Era la primera vez que pensaba que se me escapaba mi gran objetivo”. Isa Contreras se puso como meta estar en Tokio, pero si no lo conseguía, “lo dejaba”. El gen competitivo de la ceutí hizo que no se viniera abajo: “Me di un ultimátum, pero después del Mundial era la gran oportunidad”. Por eso, “si siempre lo daba todo, este último año, teniendo la oportunidad del preolímpico viví por y para conseguir la clasificación”. Si no lo lograba, “terminaba un ciclo, pero lo tenía que intentar hasta el final”. En 2020, la clasificación para la Copa del Mundo supuso un gran impulso porque “me dio mucha fuerza”.

Con dudas, pero sin dejar de creer, luchó hasta el final, logrando el 13 de mayo el pasaporte olímpico y la recompensa al derroche de sacrificio e ilusión durante tantos años: “Era mi sueño y mi todo”, confiesa Isa Contreras que ahora ya no se conforma con estar en Tokio porque “ya no me basta con participar en las olimpiadas, ahora quiero disputar la final. Quiero hacer un buen papel y entrar en la final”. El reto ahora es mayor, pero la palista ceutí no renuncia a ese otro sueño, y ya trabaja para lograrlo.

Una meta que refleja –asegura el presidente de la Federación de Piragüismo de Ceuta, David Carmona- “su carácter porque ya no se conforma con el primer paso, ahora quiere el siguiente”.

Club ‘Los Delfines’

Desde ‘Los Delfines’, la presencia de Isa Contreras en Tokio 2020 se califica como “un hito histórico”. Quien lo hace es Víctor López, presidente del club ceutí e hijo del mítico José Ramón López Díaz-Flor, quien afirma que la clasificación para estos JJOO es “la punta del iceberg de todo el trabajo que hay detrás” por parte de la piragüista caballa. Por ello, hace partícipes “no sólo al entorno del club, sino a todos los ceutíes” para que “se sientan orgullosos de lo que ha conseguido con mucho trabajo y esfuerzo”.

En ello coincide el presidente de la Federación de Piragüismo al asegurar rotundamente que “no ha sido cosa de un día”. “Los que hemos estado a su lado estos años, saben lo que hay detrás”, añade David Carmona.

José Ramón López Díaz-Flor: “De Isa Contreras aprendo constantemente”

Una de las personas que mejor conoce el esfuerzo realizado y la constancia de Isa Contreras hasta lograr su clasificación para Tokio 2020 es el también deportista olímpico José Ramón López Díaz-Flor, actualmente director de la Residencia ‘Joaquín Blume’ (Madrid). La palista ceutí, antes de emprender rumbo a Kyotango para ultimar la preparación de cara a los JJOO, escuchó los consejos dados por José Ramón López Díaz-Flor, quien le transmitió un mensaje claro: “Has conseguido el sueño de cualquier deportista y es tu primera participación en unas olimpiadas, por lo que disfruta el momento”. No tiene duda que “una vez que empiece a disfrutar de su participación en estos JJOO las cosas le saldrán como se merece por el trabajo que ha hecho en los últimos años”. Pese a esta recomendación, el director de la Residencia ‘Joaquín Blume’ considera que a la piragüista del Club ‘Los Delfines’ no hay que darle muchos consejos. De hecho, afirma que “de Isa Contreras aprendo constantemente”. 

La clasificación para Tokio 2020 es fruto de la lucha e insistencia, durante años, persiguiendo un objetivo. Una meta que no alcanzan todos. Isa Contreras ya disfruta de una de sus experiencias deportivas más importantes -quizá la más- vividas hasta el momento. Está cumpliendo un sueño, pero lo mejor está por llegar.