viernes, 8 de marzo de 2013

LA LLEGADA DE LA 'ALTA VELOCIDAD' A LA LÍNEA MARÍTIMA ENTRE CEUTA Y ALGECIRAS

En una época en la que los viajes entre Ceuta y Algeciras se aproximaban a la hora y media de travesía, la llegada de buques rápidos a la línea del Estrecho -en la década de los 80- supuso un importante avance en las comunicaciones marítimas entre ambos puertos. No solamente porque el trayecto veía considerablemente reducido su tiempo, sino también porque se incorporaban buques mucho más modernos que los que hasta entonces operaban. Para comprender la repercusión que tuvo la llegada de la ‘alta velocidad’ a la línea del Estrecho hay que retrotraerse hasta la década de los 70,  puesto que las rotaciones entre Ceuta y Algeciras eran bastante escasas y la navegación muy lenta. De hecho, hasta 1973 -año en el que se que implantaba la naviera ‘Isleña de Navegación S.A.’(ISNASA)-, tan sólo operaba la compañía ‘Trasmediterránea’. Lo hacía con los transbordadores ‘Virgen de África’ y ‘Victoria’ que realizaban dos únicas salidas diarias en ambos sentidos. ‘ISNASA’, empresa con sede social en las Islas Baleares inició su andadura en el Estrecho con el buque ‘Menorca’, un pequeño barco con capacidad para 200 personas que no disponía de bodega-garaje para transportar vehículos, y que supuestamente efectuaba la travesía en una hora. Según datos extraídos de la página web ‘webmar.com’, el 28 de abril de 1973 comenzaba sus operaciones entre Ceuta y Algeciras, realizando inicialmente dos viajes desde ambas ciudades; por lo que se duplicaban las rotaciones en la línea marítima del Estrecho. Apenas tres años después, ‘Isleña de Navegación S.A.’ sufría una importante crisis económica que provocó que le fueran embargados algunos barcos de su flota. La llegada de nuevos accionistas permitió superar la situación, apostando los inversores por la línea del Estrecho. Se incorporaron los buques ‘Baleares’ e ‘Isla de Mallorca’. Posteriormente, ‘ISNASA’ fletó el buque ‘Msland’, que estuvo operando hasta 1980, año en el que se produjo un importante avance en el transporte marítimo entre Ceuta y Algeciras con la incorporación de nuevos barcos: ‘Bahía de Ceuta’, ‘Punta Europa’, ‘Bahía de Málaga’ y ‘Bahía de Cádiz’. Aunque no fue una respuesta inmediata, ‘Trasmediterránea’ se vio obligada a sustituir sus obsoletos transbordadores por los ferrys ‘Ciudad de Ceuta’ y ‘Ciudad de Zaragoza’. La competencia en el Estrecho duró poco tiempo, puesto que ambas compañías establecieron un pool -con tarifas pactadas- que se mantuvo hasta finales de los 80. Fue precisamente a finales de esta década cuando se produjo la que podemos denominar la gran revolución en el transporte marítimo entre Ceuta y Algeciras, al apostar ‘Trasmediterránea’ por la incorporación de los hydrofoils (o hidroalas); pequeñas embarcaciones que sólo transportaban pasajeros, pero que podían realizar la travesía en apenas media hora. El barco se elevaba, dejando el caso fuera del mar, y navegaba sobre una especie de alas.


Primer buque rápido

Aunque la ‘alta velocidad’hacía años que ya se había implantado en otros países, e incluso en varias líneas marítimas españolas, fue a finales de 1987 cuando la compañía ‘Trasmediterránea’ inició –según datos extraídos de la página web ‘webmar.com’- una fase experimental con el hidroala ‘El Halcón Maltés’. Las pruebas, que se realizaron en varios puertos -entre ellos los de Ceuta y Algeciras- resultaron muy positivas, puesto que un año después, una empresa filial de Trasmediterránea: ‘Naviera Mallorquina’ adquiría los hydrofoils denominados ‘Pez volador’ y ‘Tiburón’ para la creación de sendas líneas rápidas en la zona de Baleares. Los buques de ‘alta velocidad’ generaban, además de una mejora en las comunicaciones marítimas, nuevas expectativas empresariales. Por ello en el año 1989, ‘Trasmediterránea’ optó por implantar en la línea del Estrecho un servicio de buques rápidos, incorporando el hidroala ‘Tiburón’, lo que supuso un punto de inflexión en la comunicación marítima entre los puertos de Ceuta y Algeciras.

El ‘Tiburón’, hydrofolil que pertenecía a ‘Naviera Mallorquina’, comenzó operando con varias rotaciones entre ambas orillas. Aparentemente suponía un gran avance, puesto que los pasajeros veían reducido el tiempo de travesía e incrementado el número de salidas, ya que tanto ‘Trasmediterránea’ como ‘ISNASA’ mantuvieron sus buques convencionales. Pero también tenía sus inconvenientes. Entre ellos, la imposibilidad de que los hidroalas pudieran navegar cuando las condiciones meteorológicas eran mínimamente adversas.
El hydrofoil ‘Tiburón’ fue construido en 1986 en Georgia. Contaba con una eslora de 34,5 metros y una manga de 5,80. Tenía capacidad para transportar un total de 155 pasajeros y podía alcanzar una velocidad máxima de 34 nudos.
La línea de ‘alta velocidad’ resultó bastante positiva para la compañía ‘Trasmediterránea’ que tanto a finales  de los años 80 como principios de los 90 fue incorporando a su flota nuevos buques rápidos y de mayor capacidad. En el caso de la ruta del Estrecho estuvieron operando los hidroalas ‘San Cristóbal II’ –buque fletado por la compañía italiana SNAV-, ‘Pez volador’, ‘Marrajo’, ‘Tintorera’ y ‘Barracuda’. Salvo en el caso del ‘Pez volador’, todas las embarcaciones superaban los 210 pasajeros de capacidad.



 Catamaranes

Aunque los problemas económicos acechaban a la naviera ‘ISNASA’, la compañía no dudó en renovar su flota y seguir cubriendo la línea Ceuta-Algeciras, principal fuente de ingresos en aquellos momentos. En el año 1990 adquiría los catamaranes ‘Caribbean Princess’ y ‘Bahamian Princess’, buques pertenecientes a la empresa ‘Viking Express Ltd’ y que estaban navegando en el Caribe. ‘ISNASA’ los rebautizó como ‘Sevilla noventa y dos’ y ‘Rápido de Algeciras’, incorporándolos a la ruta del Estrecho y creando la línea denominada ‘Isnasa Express’. La compañía mantuvo sus barcos convencionales, que compaginaban sus rotaciones con los buques rápidos. La incorporación de los catamaranes, que realizaban la travesía en poco más de media hora, suponía un nuevo avance en las comunicaciones entre ambas orillas, puesto que aunque no podían transportar vehículos, la capacidad superaba de forma considerable a la de los hydrofoils, alcanzando los 320 pasajeros. Según la web ‘webmar.com’, la compañía ‘ISNASA’ fue intervenida judicialmente en el año 1998, declarándose en quiebra. Los trabajadores fueron absorbidos por la naviera Euroferrys.


Fast ferry

La ‘alta velocidad’ ya se había implantado de forma clara en la ruta del Estrecho, pero fue en el año 1995 cuando se registró un gran impulso en la línea marítima entre Ceuta y Algeciras al incorporar la compañía ‘Trasmediterránea’ un nuevo tipo de buque rápido denominado ‘fast-ferry’. Se trataba de un nuevo concepto de barco monocasco desarrollado por la Empresa Nacional Bazán y construido en la factoría de San Fernando (Cádiz). Fabricado en aluminio, tiene una capacidad para 450 pasajeros y más de 90 vehículos. La incorporación de esta embarcación permitió aunar ‘rapidez’ –la travesía alcanzaba la hora- y la posibilidad de viajar con vehículo. La Empresa Nacional de Bazán construyó un total de tres ‘fast-ferrys’ que fueron bautizados como ‘Albayzin’, ‘Alcántara’ y ‘Almudaina’. Los dos últimos fueron adquiridos por la compañía ‘Trasmediterránea’, aunque todos ellos operaron en la ruta Ceuta-Algeciras. De hecho, el ‘Albayzin’ fuel primer ‘fast-ferry’ que cubrió la línea entre ambas ciudades, pese a que inicialmente fue comprado por la compañía ‘Buquebús’. La naviera argentina, según la web ‘trasmeship.es’, adquirió el buque con los colores de ‘Trasmediterránea’, y posteriormente lo fletó a la empresa ‘Sea Shuttle’ que lo destinó a Nueva Zelanda. El ‘Albayzin’ sufrió una importante avería en los engranajes. Tras ser reparado, fue fletado a la compañía ‘Trasmediterránea’ que en octubre de 1995 lo incorporó a la línea Ceuta-Algeciras.
Ese mismo año, se produjo la botadura del ‘Alcántara’, buque al que se le introdujo una serie de mejoras con respecto al primer ‘fast-ferry’. Entre sus nuevas prestaciones, incluía un sistema de amortiguación de cuatro alerones que propiciaban mayor estabilidad en la navegación. Inicialmente fue destinado a las líneas Tarragona-Palma y Palma-Ibiza-Valencia, aunque también prestó servicios en la ruta del Estrecho.
El tercer buque de la serie construida por la Empresa Nacional de Bazán fue el ‘Almudaina’. Primero cubrió la línea entre Barcelona-Palma, pasando posteriormente a la ruta Valencia-Ibiza. Alternó sus viajes entre la península y Baleares con diferentes servicios en la línea del Estrecho. En 1999, la compañía ‘Trasmediterránea’ comenzó a cubrir la ruta entre Ceuta y Algeciras con el catamarán ‘Fast Ceuta’, buque que anteriormente había pertenecido a la naviera ‘Buquebús’, y que había navegado bajo el nombre de ‘Ronda Marina’. De este modo, ‘Trasmediterránea’ comenzaba a operar con este tipo de barcos, que ya permitían transportar, además de turismos, camiones o vehículos pesados. Posteriormente incorporó a su flota los catamaranes ‘Milenium’, ‘Milenium 2’ y ‘Alborán’ –antiguo ‘Avemar’-. Este último, aunque todos han cubierto la ruta entre ambas orillas, es el que realiza actualmente la travesía entre los puertos de Ceuta y Algeciras.


Nuevas navieras

En el año 1997 se produjo la irrupción de una nueva naviera en la zona del Estrecho: la hispano-argentina ‘Buquebús’, que desde el primer momento operó con buques de ‘alta velocidad’. Según un informe publicado por el Ministerio de Medio Ambiente, la primera embarcación que incorporó  a la ruta entre los puertos de Ceuta y Algeciras fue el ‘Albayzin’, que estuvo navegando hasta 1998. Posteriormente lo hizo con el catamarán ‘Patricia Olivia’.Con capacidad para 520 pasajeros y 92 vehículos podía alcanzar una velocidad de 42 nudos. Junto al ‘Patricia Olivia’ también realizaron servicios en esta línea el ‘Avemar’ (vendido en el año 2000 a la compañía Trasmediterránea), el ‘Ronda Marina’ y el ‘Avemar Dos’, buque que mejoraba tanto la capacidad como las prestaciones de sus antecesores. El 19 de septiembre de 2007, la naviera ‘Balearia’ adquirió -según refleja su propia página web- el 100% de las acciones de ‘Buquebús-España’. Poco antes de esta importante compra, ‘Balearia’ ya se había implantado en la zona del Estrecho en las líneas Algeciras-Tánger (2003) y Algeciras-Ceuta (2006). En esta última ruta, ‘Balearia’ ha operado con los buques ‘Jaume I y II’ y actualmente con el ‘Passiò per Formentera’, uno de los ferrys más modernos del sector; y que aúna diseño, comodidad y sostenibilidad. Puede alcanzar una velocidad de 23 nudos, pese a que el consumo de combustible es mucho menor que el de un buque convencional. Invierte una hora y cuarto en realizar la travesía entre Ceuta y Algeciras. Tiene cien metros de eslora y diecisiete de manga. Puede transportar 800 pasajeros y 105 vehículos.


Euroferrys

Fruto de la unión de varios empresarios tanto de Algeciras como de Ceuta, se creaba la naviera Europa Ferrys S.A. (Euroferrys). En junio de 1998 comenzó a operar entre ambas ciudades. También apostó por los buques de ‘alta velocidad’, incorporando el ‘Euroferrys I’, catamarán que contaba con una eslora de 77,46 metros y una manga de 26. Tenía capacidad para 600 pasajeros y 150 vehículos. Propulsado por cuatro motores podía alcanzar una velocidad máxima de 37 nudos. Apenas tres años después adquiría el también catamarán ‘Euroferrys Pacífica’, buque que disponía de una capacidad para 900 pasajeros y 251 vehículos. En el año 2006, la compañía ‘Trasmediterránea’ adquiría el 100% de la naviera ‘Euroferrys’.


Hovercraft

En pleno apogeo de los buques rápidos, a finales de la década de los 80, la línea marítima entre Ceuta y la península veía aumentada su oferta con la implantación de la ruta Ceuta-Málaga. Lo más llamativo fue la utilización de un hovercraft o aerodeslizador, un tipo de buque que se desplaza sobre una especie de colchón neumático. Podía alcanzar una velocidad de 120 kilómetros/hora, uniendo las dos ciudades en apenas una hora y cuarto. Diariamente atracaba en la playa de Benítez, donde se podía apreciar como se desinflaba la base hinchable. La experiencia venía avalada por el éxito que este tipo de buques tenía en el Canal de la Mancha. Inicialmente, y según publicaba el diario ‘El País’ en el año 1983, una empresa inglesa se interesó por establecer una línea de hovercrafts que realizara el trayecto Marbella-La Línea-Ceuta, aunque finalmente se optó por la ruta Ceuta-Málaga, aunque no tuvo mucho éxito y el servicio se suprimió poco tiempo después. 

Casi veinticinco años después de la llegada de la ‘alta velocidad’ a la ruta Ceuta-Algeciras, se puede comprobar la clara evolución que ha experimentado el transporte marítimo. Buques como el ‘Passiò per Formentera’, ‘Ceuta Jet’ o ‘Alborán’ son un claro ejemplo. Nada que ver con aquellos antiguos hydrofoils y pequeños catamaranes que protagonizaron un importante avance en las comunicaciones entre Ceuta y la península.

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